miércoles, 5 de agosto de 2020

V MICRORRELATOS AL AZAR

Una vez más nos hemos propuesto elaborar microrrelatos, de no más de 150 palabras, en los que podamos incluir los siguientes términos: UNIVERSO, EFÍMERO, VISCERAL, ARROGANCIA, ZIGZAG, ANAFE y MIMETIZAR. Diccionario a la mano, por si hubiera que consultar, le hemos echado valor y aquí tenéis los microrrelatos de este nuevo reto. Originalidad, imaginación y variedad son los ingredientes de nuestros textos, el fruto de nuestra pasión por las letras. Esperamos que los disfrutéis.


Mª Jesús Campos Escalona
EN EL NOMBRE DEL PADRE 
Siento que el universo conspira contra mi efímera existencia. ¡Yo, que soy visceral a la par que elegante! Que mimeticé su dolor y penas, con mendrugos de pan y vino consagrado. Su arrogancia los hará sufrir. Yo, que actué siempre dispuesto, sacrificando mi vida con lealtad absoluta, y así me lo pagan esos ingratos. 
Los acuné, los protegí y hasta les doné un viejo anafe para que durmieran calientes. Incluso inventé divertidas historias mientras que les dejaba jugar con mi locomotora incitándome a dar viajes en zigzag por sus escuálidos cuerpos desnudos. 

Gema Frías Luque 
EL MÁS ALLÁ 
Todo lo que soy es heredado del efímero universo, fruto de la arrogancia desmedida del ser humano. 
Fui siempre tan visceral que sentía especial curiosidad por descubrir la esencia del más allá, mimetizar mi alma, viajar en zigzag hasta el infierno, apagar el anafe y sofocar el fuego que, supuestamente, nos amarga la existencia, para tratar de explicar que el más allá es el paraíso, y que el infierno lo tenemos incrustado en nuestras vidas.

Mª Carmen Jiménez Aragón 
SUPERACIÓN 
Bajo aquel lienzo negro, plagado de diminutos candiles, me tumbé desfallecida, pequeña, pero en paz. El extenso universo me miraba, podía percibir su arrogancia, constatando el efímero existir del ser humano. Dos años atrás, le había dicho a mi médico que volvería a escalar, que vencería ese miedo visceral a erguirme y caminar. Él me llamó ilusa. Con este logro le demostraba al mundo que hablaba en serio y el mundo quiso hacerme un guiño para alabar mi esfuerzo y valentía, mostrándome multitud de estrellas descendiendo del cielo en zigzag hasta posarse en mis manos. Resultaron ser luciérnagas mimetizándose con los lejanos astros, pero que calentaron mi anafe interno, y eso me hizo imparable.

Dori Calderón Ramos 
LA PREDICCIÓN 
El universo se abrió ante sus ojos en el instante en que apareció en el umbral de su puerta.
Le invito a entrar aunque ya estaba dentro, soberbia y arrogancia siempre hicieron creerse superior a aquel hombre, por eso, no entendía qué hacía hoy en su casa. 
Le señaló una silla y puso en el anafe la perola con agua e hierbas con las que leía el destino a sus clientes, aunque no hacía falta ningún ritual, pues ya sabía qué sucedería.
Trato de mimetizar la situación, pensando cómo decirle lo que iba a suceder.
Sentose frente a él, y miró el zigzag formado por las hierbas al calentarse, y por un efímero momento pensó en mentirle, pero cuando él la llamó bruja con sorna, un visceral arrebato subió por su garganta y gritó: 
¡Sal de mi casa, la Señora y su guadaña te esperan fuera!

Rafa Núñez Rodríguez 
DESPEDIDAS (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 09/08/20).
Ella se fue, llevándose mi universo. Sí, ese de estrellas fugaces y planetas rojos. El de auroras boreales con aroma a café. 
Me quedé con la arrogancia que solía manar de mi boca, esa que se mimetizaba con todos los poros de mi piel. Sí, esa que alejó al cielo de la tierra. 
Se llevó hasta el anafe con el que solía calentar mi corazón. Solo me queda un miedo visceral a los silencios eternos, a las risas que se olvidaron de mis oídos. Y soñar con los efímeros recuerdos de sus parpadeos alumbrando la noche, reflejos de una vida y el zigzag de sus dedos tatuados en mi piel.
Ella se fue, llevándose mi universo.

Cande Molina Mostazo 
EL OLVIDO 
Te encontré en el fondo del abismo, la arrogancia te había guiado mediante zigzag llenos de malicia. Cada día mimetizaba los colores del arco iris para ti y tú hombre visceral. Te dejaste embaucar, te olvidaste de mi nombre y, como pájaro efímero, alzaste el vuelo. Y ahora me pides que vuelva a calentar tu corazón con el anafe de cristal. El universo estaba ante ti, y ahora, quizás, esté sobre mí.

Laura Pérez Alférez
RETORNO 
Se sintió en casa en aquel paraíso, situado al sur del sur, donde los termómetros se derriten al calor del anafe. 
La intensidad de la luz mediterránea se mimetizó en el azul de sus ojos y le atrapó en un zigzag efímero.
Atrás dejó una vida cómoda, familia, trabajo, amigos y sueños. Le esperaba un futuro incierto en aquel pequeño universo, donde conoció a la mujer arrogante y visceral que le había cautivado el verano anterior. Había pasado un año desde su despedida. Hoy volverían a reencontrarse.

lunes, 3 de agosto de 2020

IV MICRORRELATOS AL AZAR



En esta ocasión nos hemos propuesto elaborar microrrelatos, de no más de 150 palabras, en los que podamos incluir los siguientes términos: ARRECIFE, AGUJA, DIEZMAR, INEFABLE, SAL, AZÚCAR y MELOCOTÓN. Una historia coherente y que enganche, escueta y concisa. Difícil, ¿verdad? Originalidad, imaginación y variedad son los ingredientes de nuestros textos, el fruto de nuestra pasión por las letras. Esperamos que los disfrutéis.


Gema Frías Luque
VISIONES
Vi la sirena sentada en el fondo de aquel arrecife mientras peinaba suavemente sus cabellos de piel de melocotón. Mi mente caviló inefable aquella secuencia y se diluyó como si fuera un terrón de azúcar.
Miraba a lo lejos y seguía con la visión borrosa como si me hubieran echado sal en los ojos, sintiendo un dolor continuo y punzante, como si de una aguja se tratara, haciendo que mi parpadeo fuera más rápido de lo habitual.
Sentía lástima porque la vida es corta y se me estaba agotando, mis fuerzas ya habían diezmado tanto… El miedo atrapó mi curiosidad y de pronto me encontraba temblando, temblando de terror infinito.

Rafa Núñez Rodríguez
ÚLTIMA OPORTUNIDAD
Los arrecifes se habían pintado de rojo y muerte.
Después de disfrutar diezmando a media humanidad, descubrió lo inefable que era aquello que por momentos sintió su negro corazón.
La encontró arrastrándose, buscando la vida donde ya era imposible.
Sus falanges desnudas levantaron aquel rostro que parecía pintado con restos de azúcar e inocencia.
Su cuerpo, tiras de piel de melocotón, donde comenzaban a brotar los gusanos.
La miró y sintió un ejército de agujas clavándose en sus remordimientos.
No lo dudó, la abrazó y se sumergieron bajo las tristes aguas, hasta que sus bocas se llenaron de sal.

Dori Calderón Ramos
AMISTAD
Siempre fuimos como dos gotas de agua, aparentemente iguales pero distintas, como la sal y el azúcar, confundibles a simple vista pero de sabores opuestos.
Cuando rozaba tu piel de melocotón, era igual que entrar en un arrecife de sensaciones, dónde todo era maravilloso pero debía ir con extremo cuidado, pues podía hacerme daño en cualquier momento, pues tú, igual aceptabas mi caricia que huías de mí taimadamente.
Nos unió una inefable amistad que yo siempre quise convertir en algo más, pero tú te empeñaste en diezmar mis sentimientos, y hoy sigo siendo tu amiga.... Y suspiro, y sueño, y siento una aguja entrar en mi corazón cuando te veo con él.
Pero prefiero sentir mil agujas en mi pecho antes que no volver a verte, por eso, amiga mía, nuestra amistad será eterna.

Mª Carmen Jiménez Aragón
ANABELLA (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 08/08/20).
Su madre la trajo al mundo en aquella orilla del mar, mientras remendaba redes. Por eso a nadie le extrañaba verla caminar sobre el arrecife, descalza, aun teniendo afiladas puntas como agujas asesinas. Lo que sí les sorprendía era su inefable belleza, piel dorada y tersa como un melocotón y cabello castaño, rizado siempre por la sal. El mismo mar rodeaba sus pupilas, parecía una visión de otro mundo. Los aldeanos sabían que era un alma salvaje y desenfrenada, pero había quien afirmaba que un beso suyo era más dulce que el propio azúcar.

Aunque lo único cierto era que la población juvenil diezmaba a medida que se le conocían pretendientes. Debió nacer bajo el hechizo de las mareas.

Laura Pérez Alférez
COMO SAL Y AZÚCAR
Sentía que se le escapaba de entre sus dedos, se creyó su dueño y, sin embargo, las agujas del reloj corrían demasiado deprisa.
Indefinido e imperceptible en su infancia de piel de melocotón.
Le volvió rebelde en la  adolescencia, era su mejor aliado, su amigo inefable.
En su etapa de adulto detestaba su paso lento, pero también odiaba cuando corría tan veloz que se hacía invisible.
Así, entre penas y alegrías, no disfrutó de él, no se dio cuenta que se hacía viejo.
Se perdió en un arrecife de arrugas en su piel y diezmó la lucidez de su mente. Ahora siente que no lo aprovechó, que no lo disfrutó lo suficiente.

Cande Molina Mostazo
BELDAD
Sus huellas van quedando incrustadas en la arena hasta que llega la ola y las diezma  con su espuma de mar. Junto a los arrecifes deja su vestido, desnuda. Con una belleza inefable camina hacia el mar y se sumerge, después de un rato sale oliendo a sal. Se tumba en la roca y  los últimos rayos de sol secan  su  piel  de melocotón. El cielo se tiñe de colores, el atardecer trae las primeras estrellas de azúcar, su silueta es pura seducción. Yo, desde el acantilado, quedó atravesado como hilo en una aguja y deseando volverla a ver.

Mª JESÚS CAMPOS ESCALONA
A UN PASO DE TI
Bajo con cuidado hacia el arrecife. Las aguas hoy están algo turbulentas.  Ojalá  pudieran diezmar las agujas de mi alma, arrancarlas y mandarlas con virulencia hacia la profundidad del mar.
"Tu suave piel es como el melocotón...." me susurrabas, y yo me perdía  en tus ojos.
Cuántas  veces limpiaste, con dulzura, la sal de mis lágrimas y luego, al irme a dormir, encontraba sobre la almohada una dulce sorpresa. "Yo soy el azúcar de tu bombón. ¡Disfrútalo!"
Guardo con inefable cuidado todas las notas en una cajita de madera. No paro de releerlas.

Cada día  vuelvo aquí, a este peñasco, y mil veces he pensado en marcharme a tu lado, y otras mil veces he vuelto  a despertarme.


miércoles, 29 de julio de 2020

III MICRORRELATOS AL AZAR.




En este nuevo reto nos hemos propuesto elaborar microrrelatos, de no más de 150 palabras, en los que podamos incluir los siguientes términos: PÉNDULO, PETRICOR, JAMÓN SERRANO, DELIRAR, FIESTA, HIERBABUENA y ENREDADERA. Originalidad, imaginación y variedad son los ingredientes de nuestros textos, el fruto de nuestra pasión por las letras. Esperamos que los disfrutéis.
Laura Pérez Alférez
INDECISIONES NO RESUELTAS 
La deseó desde el mismo instante en que la vio en aquella parada de autobús. El sol inclemente trepaba como una enredadera por su piel, apenas cubierta por un ligero vestidito blanco.  
Él no podía dejar de admirar a la mujer, inmóvil frente a ella, con la mirada fija en sus ojos y sin decir nada, se armó de valor, se situó a su lado y le sonrió. 
Miles de mariposas hacían fiesta en su estómago en un péndulo de sensaciones que le hacían delirar cada madrugada, soñando con su piel, sabor a jamón serrano, olor a hierbabuena y petricor
Dos años después, ella sigue con natural e inocente sensualidad cada mañana en su punto de encuentro y él, incapaz de confesar sus emociones, permanece admirando en la distancia y en secreto… a la chica de la parada del autobús.


Cande Molina Mostazo
SENSACIONES
Abrí la puerta,  no podía  consentir que se convirtieran en jamón serrano, no fue buena idea que me pusieran a su cuidado. Mi instinto de protección salió y no pude más que dejarlos en libertad, ahora el siguiente problema era que historia contar que fuera creíble. Mientras me dirigía a la gran mansión empezó a llover y enseguida el petricor me envolvió de sensaciones bonitas, tanto que me tumbé en el jardín  junto a la hierbabuena y a la enredadera. Cerré los ojos y respire profundamente. Estaba feliz, como si estuviera de fiesta y me hubiera bebido una botella de champán de esos que están muy buenos y cuando te das cuenta no paras de  sonreír y hasta te hace delirar de pasión. Y justo cuando me estrecha  entre  sus brazos para darme un beso poético de lo más sensual, el reloj del péndulo tocó y  me dejó sin el mejor momento de mi maravilloso sueño.


Rafa Núñez Rodríguez
PIZZO

En este momento, se me ha venido a la cabeza la imagen de aquella bruja de feria. Con su péndulo mágico me quiso adivinar el futuro, que tendré una gran familia  me dijo y que mi vida sería una sucesión de fiestas y momentos divertidos.  
Y aquí estoy, con Franki en pleno delirio, reventándole la cabeza con un jamón serrano al charcutero de la calle 16. 
Él nunca ha sido muy sutil. Mientras, cojo una ramita de hierbabuena y me la pongo sobre la oreja, me ayudará a ahuyentar estos olores a miedo y muerte.
La pared parece una enredadera de sangre y lágrimas, todo envuelto por el triste aroma a petricor que se asoma bajo la puerta.
Esperemos que estos comerciantes entiendan que a Don Vito no se le engaña.


Gema Frías Luque
UN AÑO MÁS
Aquella mañana la enredadera del jardín estaba más bonita que nunca, el aroma a hierbabuena se mezclaba con el suave y penetrante olor a petricor que había invadido toda la casa mientras disfrutaba de un suculento desayuno a base de frutas, mermelada y un poco de jamón serrano.
Quería tenerlo todo preparado para la gran fiesta de cumpleaños de mi hija mayor. 
Le prometí que tras escuchar el sonido del péndulo, me pondría manos a la obra. 
En mi delirar sentí un fuerte escalofrío mientras colocaba las últimas flores de su corona.


Mª Carmen Jiménez Aragón
SU DESTINO

¡Cuánto le gustaba pasear por su parcela! Disfrutar de sus arroyos y sus árboles ancestrales, en los días estivales o en el frío otoño. Para él, un cielo gris era la antesala de su gran placer: caminar bajo la lluvia inhalando el penetrante petricor que exhalaba la tierra, detenerse junto a la hierbabuena y emborracharse en esa fiesta de fragancias, y su hedor por encima de todas ellas. Pero intuía que éste era el último paseo, y en su delirar quiso esconderse tras la enredadera, pero el péndulo del viejo reloj ya no le daría más tiempo, el amo lo encontraría. En pocos meses sería jamón serrano.

Dori Calderón Ramos
DESEOS (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 1/8/20).
Entre tomillo y romero, he sembrado hierbabuena, con esta fiesta de olores te quiero traer a mi reja.
El péndulo marca las nueve y yo comienzo a delirar, sueño que a mí me buscas y mis labios vas a besar.
La enredadera de mi reja oculta la calle, pero yo te siento llegar, mi corazón late al son de tus pasos, que huelen a petricor y azahar.
Pero tú, pasas sin mirarme, buscando otros ojos, otras manos, que pusieron en su alféizar manzanilla y jamón serrano, sabores intensos y fuertes, que te llevan a otro lado.
Yo solo te ofrezco amor bañado en mil aromas, de los que cierran los sentidos y a la locura te asoman.
Tú, elegiste la calma, no te gusta la emoción, hiciste bien pues mi alma, es toda pura pasión, así que.... Pasa de largo y no pises mi escalón.

MªJesús Campos Escalona
¿ME INVITAS?
Me preparaba para el cumpleaños de Óscar. El péndulo del salón marcaba las doce y media de la noche.
Saqué del congelador un trozo pequeño de carne. Si no entretenía el hambre con unos ligeros entremeses,  el resultado  final sería  agotador. El "piii" del microondas me trajo de vuelta a la realidad. Me dispuse a partirlo y lo aderecé con sal e hierbabuena. 
En la fiesta había gente por todos lados, bebiendo  demasiado alcohol; situación  perfecta para mí.
El olor a tierra  mojada del jardín me recordó a cuándo, en otros tiempos, el perfume a petricor ahogaba mis pulmones.
Una chica me pasó una copa de champán y un plato de jamón serrano. Me bebí el líquido  de un sorbo, la carne de cerdo la aparté de mi vista. Prefería con sumo gusto la humana y de esa, (sshhh)..., de esa  había  mucha allí. La noche prometía.


domingo, 26 de julio de 2020

EN JULIO, ESTAMOS EN DIARIO SUR


No hay mayor satisfacción y empuje para la autoestima que el hecho de que te reconozcan algún mérito. En esta ocasión, el periódico malagueño, Diario Sur, ha elegido como mejores microrrelatos, entre todos los recibidos, nada más y nada menos, que seis pertenecientes a miembros de nuestro Club de lectura y Teatro. Dichos textos han sido seleccionados para aparecer entre las páginas del diario a partir de la segunda quincena de julio, fecha en la cual ha comenzado la sección de Microrrelatos en Verano. Con lo cual, tenemos seis publicaciones en tan solo cuatro días que hace que se inició la temporada de 2020, ya que únicamente podrás encontrar dicha sección los sábados y domingos.
El reciente y obligado confinamiento, y nuestra pasión por las palabras, nos ha ayudado a perfeccionar técnicas y todo esfuerzo tiene su recompensa. Estamos muy orgullosos de nuestros logros, a nivel personal y como grupo, y muy agradecidos al diario por darnos la oportunidad de poder mostrar nuestras creaciones.
Como anécdota diremos que nuestros relatos son, en muchas ocasiones, fruto de ejercicios de escritura creativa que nos ponemos como reto en nuestro club de lectura y que después enviamos a la redacción malagueña con la ilusión de poder contribuir a la cultura en nuestra modesta medida.
Enhorabuena a estos escritores noveles y en especial a Mª Jesús Campos Escalona y Laura Pérez Alférez, por el estreno tan bonito con el que nos habéis sorprendido.
Sin más, podéis leer a continuación los microrrelatos seleccionados en el mes de julio. Esperamos que os gusten y que nos podáis volver a leer muy pronto en siguientes publicaciones.

M. Carmen Jiménez Aragón
TODO TERMINÓ (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 19/7/20).

Se despertó desconcertada, sin saber bien cómo había llegado allí. Dirigió la mirada hacia el ardiente rescoldo donde se chamuscaban algunas piezas de carne. Sobre las ascuas descansaban también las lenguas puntiagudas de varios cuchillos. El pánico aceleró su corazón al darse cuenta que su captor podría volver en cualquier momento y, mientras se deshizo de las ataduras con sorprendente soltura, tomó conciencia de la osadía que pensaba acometer. Sabía que el amanecer era su aliado, cuando las sombras se amparan en las penumbras y nada parece real, cuando la niebla oculta los movimientos y los pierde en la eternidad. Todo iba a terminar. Pero de camino a la puerta reparó en su reflejo inexistente del espejo. La pesadilla hacia días que había terminado.


Gema Frías Luque
MI MEJOR PESADILLA (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 25/7/20).
El reflejo de tu mirada siempre me había resultado una pesadilla de la cual no había podido escapar nunca, cada noche venías a buscarme al filo de mi cama y al amanecer te esfumabas para acometer el plan perfecto de mi próximo sueño.
Mi corazón latía con soltura, cada noche a la misma hora, allí estabas tú, para volver a recordarme que tu amor era más ardiente cada día, que tus ganas se parecían a las mías, que tus deseos eran ya parte de los míos.

Esta noche, cuando has venido a buscarme ya no he sentido miedo, he notado que estamos más cerca el uno del otro y que, por fin, he entendido lo que realmente siento cuando me visitas cada noche en mis sueños.


Mª Carmen Jiménez Aragón
QUERER ES PODER (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 25/7/20).
Jamás volverían a llamarle gallina. Toda su vida había sido demasiado cauto, demasiado precavido. Era hora de salir de su burbuja y demostrarle al mundo que ya no era el tierno pámpano que se enredaba en las faldas de mamá. ¡Por el amor de Dios!, tenía ya veintisiete años, aunque al mirarse en el espejo solo viera metro y medio de pura inocencia.

Y entonces, después de mucho cavilar, se levantó de la hamaca, se quitó los manguitos y se zambulló en la piscina. Su madre sintió como hielo punzante en el pecho y dejó de respirar, solo llevaba unas semanas con el monitor de natación. Pero de pronto Toño asomó la cabeza y dijo:


-¡Mira mamá, ya soy un pez!

María Jesús Campos Escalona
El AZAR (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 26/7/20).
Cuando el reflejo de tu mirada delata dolor me sobrecoge. Sé que hace años tu cuerpo entero se movía con una soltura y una gracia casi difícil de describir. Y sin embargo hoy tus movimientos son lentos y algo torpes.

Acometes, día tras día, la ardua tarea de redirigir tu vida, de mantenerte fuerte, pero sé que vives en una pesadilla constante. Mi corazón sufre por ti y aún así no puedo por más que glorificar tu persona, pues sé que ahí estarás como cada amanecer, constante, serena, ardiente... Más luego, a lo largo del día, te irás apagando muy lentamente, casi sin hacer ruido te marcharás, como siempre.


Laura Pérez Alférez
ESPEJISMO (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 26/7/20).
Volverás al mismo horizonte de mis ojos, en el reflejo del amanecer de una mañana de cualquiera.
Llegarás de nuevo a mi reja rememorando suspiros de un corazón ardiente.
Me vestirás con versos de amor y besos en un instante de incertidumbre, acometiendo con soltura un comienzo que se acaba.
La luna del alba se desvanecerá en una turbadora pesadilla y te irás a un lugar llamado recuerdos para nunca más volver.
La lluvia moja mis insomnes párpados.

Cande Molina Mostazo
DÉJAME (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 26/7/20).
Déjame despertarte de tu pesadilla. No tengas miedo, tú solo mira mis ojos ardientes y déjate llevar. Las subidas son muy duras, pero los paisajes son extraordinarios.
Déjame llevarte a un lugar maravilloso, donde los amaneceres son rojizos y anaranjados. Déjame acometer mi propósito y te enseñaré donde nace el agua pura y cristalina. Déjame enseñarte el reflejo de los árboles y notarás la brisa en tu pelo. Déjame cogerte de la mano y verás con que soltura pasean las flores y luego, si te gusta, podemos leernos mutuamente.

viernes, 24 de julio de 2020

VI LO QUE ME CUENTA UNA FOTO. LAS COSAS DE MI PATIO.


Queremos compartir con vosotros esta actividad que nos ha resultado muy constructiva. Se trata de elaborar un relato, sin límite de palabras, a partir de la observación de una fotografía, elegida al azar, y plasmar la historia que te sugiere dicha imagen, o hilar pensamientos que te provoquen,... en definitiva, dejar correr la imaginación y la creatividad literaria. Os daréis cuenta que cada persona al observar la imagen la ve con un matiz diferente, o se fija en un detalle concreto. Así cada escritor desarrolla una historia sorprendente y novedosa que nada tiene en común con la del compañero, salvo la imagen en la que está basada.


Esta es la imagen que hemos elegido en esta ocasión. Esperamos que disfrutéis de los relatos. 


Laura Pérez Alférez

LAS COSAS DE MI PATIO
Era uno de esos días de bochorno, uno de tantos en los que el terral, con sus mil lenguas de fuego, lamía cada rincón del patio, espacio común en el que cohabitaban más de diez familias.
Todos éramos como una pequeña familia en la que también había disputas y en verano mucho más.
El Terral nos visitaba tan a menudo que era como un primo más.
En casa éramos ocho con mi abuela, todos apretados en un espacio reducido, eso sí bueno para el invierno, pero era verano y el problema de todos los meses de julio, desde que tenía uso de razón, no tardaría en presentarse.
Aquella tarde mi madre, nos dijo que vendrían los tíos de Madrid con las primas; pues si éramos pocos parió la abuela...
-¡Mamá y dónde vas a acoplar a las primas! Y que sepas que yo no comparto mi cama que hace mucho calor.
-¡Tú harás lo que yo mande! Tu cama para las primas y tú dormirás en el sofá que total son solo dos semanas, ¡y sin rechistar!
Mi madre era de armas tomar ¡Cómo para llevarle la contraria! Más de una vez en el patio se liaban las vecinas a despotricar y allá que salía Ana, mi madre, toda ella manos en jarras y las echaba una buena reprimenda.
-"Es que no os dais cuenta que molestáis, a mí que me importa, Adela, si tu Paco viene con dos copas de más. Y tú, Rosita, más vale que des al niño de mamar que no para de llorar, luego os quejáis de que no tenéis tiempo pá ná..., si os pasáis el santo día cotilleando y cortando trajes a quisque"...
Eso sí , no la rechistaban, mi madre he de decir que era una persona muy querida dentro de ese patio que, aunque pequeño, la limpieza brillaba y, aunque regañinas había, el patio tenía vida propia.
La llegada de mis primas fue todo un acontecimiento en el patio de vecinos. Cuanto habían cambiado mis dos primas gemelas, ellas tan idénticas como siempre, pero se las veía tan distintas al año anterior.
Este iba a ser sin duda un verano muy diferente.


Gema Frías Luque
AMORES DE PATIO
Acabo de llegar a, ¡por fin! Cuando paso por la calle Olivar el pescadero me entretiene contándome sus amoríos, por la mujer que bebe los vientos, ¡qué pesado! Mira que se lo tengo dicho, pescadero, eres un hombre muy soso, tienes que aprender a camelarla. Desde que se ha quitado ese olor a pescado, Rosita ya lo mira con otros ojos, noto como le sonríe y se pone colorada hablando de Joselito. No puedo estar todos los días diciéndole lo que tiene que hacer. No quiere gastarse un céntimo, con lo de dinero que maneja el gachó, le faltan detalles, unas flores, agasajarla con un mantón de manila para que lo luzca en el patio y sea la envidia de todos los vecinos y ella pudiera llenarse la boca diciendo a todos que es un regalo del pescadero, bien orgullosa estaría.

Para eso están los amigos, para aconsejarse, pero veo que no se da cuenta que yo también tengo cosas en las que pensar. Estoy al acecho para ver cuando vuelve al patio florido la sobrina de Dña Ilu, la vi aquella tarde de verano y me quedé prendado, no he visto cosa más bonita en este mundo. La niña de piel blanca y pelo negro azabache pasó unos días con su tía, la vi en el patio, se me metió en mi cabeza y me tiene medio loco, no puedo dejar de pensar que podría ser la madre de mis chaveas.

Me tiene soseído y solo deseo que vuelva por esta tierra para lucirme en ese patio con mi canasta de avellanas, poder regalarle uno de los cartuchos recién envasados, mirarla a los ojos y que note que estoy interesado en ella.

Porque todo hay que decirlo, tengo buen tipo, y no me va nada mal con la venta, el día de mañana seré un gran comerciante, tengo planes de futuro muy interesantes y aspiro a conseguir mi propio kiosco.

Y según dice mi madre, tengo un porte y una gallardía propia de un galán de telenovelas.

No me atrevo a preguntarle a Dña Ilu cuándo volverá su sobrina, pero cada día voy hasta tres veces al patio, para ver si me entero de algo, me siento con ellas y escucho con atención todo lo que cuentan.

Mientras a ver si emparejo a estos dos, la cosa está al caer, pero Rosita se hace de rogar, es normal, yo también tendría mis reservas, el pescadero ha sido en su juventud bastante mujeriego, y aunque ahora ha cambiado y ha sentado la cabeza, entiendo que ella tenga sus dudas.

Por otro lado ¿Podría hablarle a Dña Ilu de mis intenciones con su sobrina? Pero luego me da canguelo y temo que se ponga en contra, como es tan seria y estirada, posiblemente la aleje de mí para siempre. Mejor me estoy calladito y espero a que venga y mientras voy preparando mi estrategia para conquistarla.

M. Carmen Jiménez Aragón

VECINOS
¿Quién se iba a imaginar que de un patio de vecinos surgirían tantas anécdotas y recuerdos? Y es que dicen que querer es poder, y mis vecinos han querido crear una relación que no olvidaremos en la vida, superando todos los obstáculos, uniéndonos y marcando metas.

A mí me encanta ir de visita, sentarme a la sombra y disfrutar de la frescura que dan las enredaderas y los helechos mientras ojeo el periódico. Doña Iluminada, la señora que vive en el primero A, es una mujer muy culta. Con ella aprendemos todas las tardes alguna nueva palabra, de esas que nadie utiliza y que se olvidan al levantarte a la mañana siguiente, pero tiene buena fe la mujer. Aún recuerdo el percance que le pasó el otro día cuando se le despegó la suela del zapato y trataba de disimular la gran boca que enseñaba sus dedos, el tacón se le enganchó en el dobladillo de la falda y por poco se cae de bruces, todo lo larga que es la señora. Hacía tiempo que no me reía tanto.


En el fondo son todos muy buena gente. Ahí está Joselito, que por amor a su flor más preciada y compañerismo vecinal, ha superado su miedo a bailar y cantar en público y ya lo mismo se atreve con una copla que con una rumba. Y, ¿qué decir de esa flor? Magullada y dolorida la mayoría de los días, pero siempre dispuesta a mostrarnos su mejor sonrisa. Es una muchacha muy agradable y atenta, la única que se dio cuenta que mi espalda y mi cansancio crónico no aguantaban mucho rato en una silla de neja, y sacó de su casa una confortable mecedora donde yo le cambio la definición oficial a la palabra siesta, ¿qué entenderán los relojes de eso?


Diego, el despertador humano, aparece por el patio tres o cuatro veces al día. ¡Qué manera de pregonar la mercancía! Si a veces le falta el aire y todo, y la vena del cuello parece que le va a explotar… “¡Pipas, cacahuetes, avellanas americanas,…! ¡Quicos, palomitas, a las dulces manzanas,…! ¡Almendras, nueces, no lo dejes ‘pa’ mañana…!” Para mí que se lo lee de una chuletilla porque es imposible que se aprenda el batiburrillo de cuarenta cosas que lleva en la canasta y siempre en el mismo orden. Pero buena gente también, al fin y al cabo.


La que nos trae de cabeza es doña Adela y su empecinamiento en convertir a su hijo en torero. Tanto empeño le pone, que ha pasado de no querer destacar ni llamar la atención, a colocarse unos cuernos en lo alto de la cabeza y correr tras el capote que le tiende su pequeño. Pero si el pobre chiquillo se pinta moretones y se venda un brazo, diciendo que se cayó sobre el zarzal mientras cogía moras, con tal de no soportar otra clase de toreo de su madre. A ver si entre todos la hacemos entrar en razón.


Mi señora ya me lo tenía dicho, “Pepe, en ese patio se echan unas tardes muy tranquilas y los vecinos son gente corriente, campechana, una mina de diamantes para los debates de sobremesa”. Y como ella ya se había hecho amiga de todos, compartía labores de costura, intercambiaban consejos de cocina,… pues decidí acompañarla una tarde. Ahora me hayo la mar de contento, pero mi trabajo me costó decidirme pensando solo en que me fueran a encomendar alguna tarea como: alcánzame aquella maceta de allí, lléname el cubo de agua en el pozo,… pero no, se han dado cuenta de lo cansado que estoy siempre y respetan mis tres horas de siesta a pierna suelta en la mecedora.




Rafa Núñez Rodríguez
OTRO DÍA EXTRAORDINARIO
Era un día de esos, tan diferente, que se podría parecer a cualquier otro día.

El sol se desperezaba casi sin querer. Iba alumbrando las paredes de blanca cal, esas paredes que son dueñas de secretos inconfesables, de rumores inciertos, hasta de alguna que otra historia de amor.

Los primeros gorriones se arremolinan sobre el alféizar de la ventana de Rosita, les gusta escuchar sus cancioncillas matutinas, alguno mira hacia la esquina donde las flores se hacen selva, allí las palabras se convierten en noticias y las páginas son acariciadas por unos dedos arrugados por la vida.

Dos calles más abajo, un perro tumbado en la acera, sigue absorto con la mirada a dos figuras, una corre hacia la otra, la esquiva con un gran trapo y vuelta a empezar.

Se rasca el lomo y se mordisquea intentando acabar con alguna pulga.

Mientras, una pareja pasa por su lado, un hombre de paso cansino, apoyado en el brazo de su esposa, señora de ojos inquietos, si, de esos que a la par que miran, son capaces de escuchar a través de las paredes.

Y si siguen calle adelante escucharán la llantina de un hombre, que desconsolado, llora bajo la ventana del vendedor de chuches, que con cara de sueño, mira al desdichado corazón roto.

Tres gatos escoltan la desdicha del enamorado, saben que mientras más llore, más pescado dejará caer.

El sol sigue subiendo, hasta llenar de gotas los rostros de tan variopinto grupo de personas, tal vez hoy alguna ráfaga de viento se acerque a escucharles, o puede las mariposas llenen de colores ese patio, donde los aromas a primavera y las flores presumidas, se mezclan con las ilusiones, las curiosidades, con palabras ciertas y otras casi inventadas.

Cuando la tarde se llena de rubores, y las fachadas se vuelven anaranjadas, la vida se vuelve más viva en cualquier patio de vecinos.

Y así ocurre lo que debe ser, un día tan especial y único, como otro cualquiera.

Dori Calderón Ramos
¡SE ABRE EL TELÓN!
No puedo dejar de mirar esta imagen con cariño, muchos recuerdos llegan a mi mente, todos entrañables..... Los nervios del estreno, una cosilla en el estómago cuando lo volvemos a representar por segunda vez, porque ahora estarán nuestros seres queridos y queremos sorprenderles, agradablemente claro.

La primera sensación de placer cuando escuchamos las primeras risas del público, los nervios del "me toca salir", júbilo cuando nuestros vecinos atracan las primeras carcajadas, risas en el vestuario al sorprendernos de nosotros mismos disfrazados, preocupación y prueba de fuego cuando estrenamos en otro pueblo....esto fue todo un reto, pero muy contentos por la buena acogida y el trato que nos han dado.
La emoción nos embarga cuando al final de la actuación el público se pone en pie y nos ovaciona, en ese momento, todo esfuerzo ha merecido la pena.

Puedo volver a ver nuestro teatro una y otra vez, y vuelvo a reírme, vuelvo a emocionarme, y deseo volver a empezar, a redactar los textos, a crear personajes, a sentirlos nuestros, a ensayar, a reír hasta llorar en los ensayos, a enfadarnos cuando no sale, a repetir mil veces la misma escena y nunca llegar a la última.... Y me quedo con un "momento especial" de cada representación.

En la primera, me quedo con el momento en que Diego me coge del brazo y me mete en el escenario cuando no me tocaba, no me lo podía creer. En la segunda, me quedo con la risa continúa y sin descanso de una mujer del público, no paró en toda la función, deberíamos contratarla como público allá donde fuésemos.

En la tercera, con el momento estelar de la rotura de mi zapato al subir al escenario, aún no me explico cómo salimos de aquello; y en la última, con mi conversación con Rosita, cuando me mira y me llama Doña Ilusionada, creo que hubo momentos de silencio hasta que me recompuse.
Pero quizás tenga razón Rosita, y me esté convirtiendo en Doña Ilusionada, porque así me siento con vosotros.

Cande Molina Mostazo

¡QUÉ EMPIECE LA FUNCIÓN!
Hay imágenes que nos traen emociones y sensaciones de momentos vividos. Yo, cuando veo esta imagen, recuerdo exactamente cuándo, cómo y por quién fue creada y, sobre todo, tengo en la memoria cada minuto vivido de esa maravillosa experiencia, que nos llenó de nervios, de incertidumbre, de miedo, de inseguridad, pero que a la vez nos dio alegrías, risas, valentía y sobre todo nos demostró que nada es imposible y que la pasión y el entusiasmo son capaces de sacar actores de dónde no los hay. Me quedo con una receta llena de ingredientes dulces, que a cada cata y prueba nos hacía más seguros de nosotros mismos, dónde las críticas, a pesar de que a primeras nos hiciera fruncir el ceño, nos las tomábamos como consejos y como ayuda para conseguir hacer nuestro papel un poco mejor, y esperar entonces un elogio que nos colmara de alegría. Solo puedo decir gracias, gracias y mil veces gracias por hacernos sentir tan especiales saboreando las escenas de cada uno, porque como un día escribió un amigo somos un todo, la ley de la unidad donde todos somos uno, almas distintas, pero que buscan crecer, evolucionar y por supuesto ser felices. Chic@s, se os quiere y mucho.

Mª Jesús Campos Escalona
LA BODA
Vivir en este patio florío es una maravilla. Cada día sargo tempranito  a comprá el pan y el olor a jazmín  y geranios me inunda los purmones. ¡Ay  mi Joselito, me tiene enamoraita perdía, quién lo iba a desí! ¡Atontaita me tiene er zagá!
Y ahora sólo  puedo pensá en la boda. Doña Ana que es la mar de apañá va decorá to este patio. Me ha dicho que ella puede hasé que se quede tan bonito, como en las películas. ¡Sueño con eso, día  y noche!
Doña Adela está  un poco triste, porque  Chumbito  se le ha ido a las Barselona,  pero aún  no pierde puntá y me está confersionando un vestido presioso. ¡Ay que manos tiene esa mujé!
Y qué puedo desí de Pepe y Diego,  no paran de hasé recaos, ¡son dos primores!  Y doña Iluminada nos está  dando unos curso pre-matrimonial de olé.

Y así  entre todos,  mi boda será  presiosa, como de novela...  No fartará ni gloria bendita. ¡Ayyy, no veo que llegue  er día!




miércoles, 22 de julio de 2020

II MICRORRELATOS AL AZAR



En este nuevo reto nos hemos propuesto elaborar microrrelatos, de no más de 150 palabras, en los que podamos incluir los siguientes términos: BURBUJA, CAVILAR, GALLINA, ESPEJO, ALREDEDOR, PÁMPANO y HIELO. Originalidad, imaginación y variedad son los ingredientes de nuestros textos, el fruto de nuestra pasión por las letras. Esperamos que los disfrutéis.

Mª Jesús Campos Escalona
DOBLE TIRABUZÓN
Estoy dándome un baño relajadamente. Las burbujas de jabón me transportan a otros tiempos y me hacen  cavilar en lo que  significó para mí el patinaje sobre hielo. Alrededor  de ese deporte se centró todo mi mundo. Competir me llenaba de vida, de ilusión,  la capacidad de ser cada vez mejor y superar obstáculos  me llegó a obsesionar.
Con esfuerzo salgo de la bañera. Me miro en el espejo lleno de vapor y seco mi cuerpo húmedo. Cojo la pierna  ortopédica y la encajo con sumo cuidado en el muñón. Hubo un retazo de mi vida en la cual me sentí como gallina en corral ajeno, perdida y sin encontrar  alicientes que me hicieran seguir. Hoy escucho las risas del salón y son como notas musicales que me dan los buenos días cada mañana,  que me siguen  con sus pequeños pasos y me llaman mamá una y otra vez. Y es que son como tiernos pámpanos que renacen  en una vid, tras la tormenta.

Cande Molina Mostazo
Y NO ME CANSO DE MIRARLA
Y no me canso de mirarla, mis ojos la persiguen hasta que baja la escalera y desaparece calle abajo, me fascina  el contoneo de sus caderas al caminar. Y me hechizan las burbujas de colores que va dejando  su perfume al pasar. Decidida, segura, con paso firme, va sonando la melodía de  sus movimientos a su alrededor. Y no me canso de mirarla, embrujado por sus ojos color miel, me quedo con la piel de gallina y frío como el hielo.
Y así, cada día, al mirarla mi corazón vuelve a latir, porque cada noche me quedo cavilando y robando las horas al reloj, hablándole al espejo: “pobre infeliz, soy pámpano caído”. Y mi corazón deja de latir.

Gema Frías Luque
DOBLE VIDA (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 2/8/20).
Me sentía el centro de atención ante los ojos de cientos de personas. Me sentía preso alrededor de aquella burbuja que sin querer me protegía como lo hace tu ángel de la guarda.
Podían cavilar que mi fragilidad era incesante, comparable a la de una asustadiza gallina de corral.
Desolado ante el espejo, me repetía a mí mismo que debía luchar ante todos los obstáculos que se interpusieran en mi camino.
Me había preparado fuertemente para que mi corazón fuera frío como el hielo aunque, en realidad, se comportaba noble y frágil como un pequeño y delicado pámpano.

Laura Pérez Alférez
CAVILACIONES
Cavilando en la cantidad de cosas que queríamos  hacer cuando nos  veíamos en el espejo de la juventud, inmersos en nuestra burbuja de hielo e inseguridades, de ilusiones, de planes, de viajes alrededor del mundo.
Aquel muchacho con los dieciocho recién cumplidos, verde como un pámpano, que estaba convencido de que podría lograr todos y cada uno de sus sueños y que se preguntaba... “¿Qué será de mí a los cuarenta?”
A ver... ¿Dónde está aquel gallina? Que dé la cara si se atreve.

Rafa Núñez Rodríguez
MIS PASTELITOS
Dicen que a algunas gallinas, después de cortarles el cuello, siguen corriendo.
Tal vez, después de mucho cavilar alrededor de mis tentaciones, eso es lo que me ocurre a mí.
Si es que no soy de hielo.
Mi espejo dice que no puedo, pero aquí estoy, frente al escaparate, mirando esa bandeja adornada por pámpanos y repleta de pastelillos de crema y pasas.
Quizás, en lugar de intentar huir, debería invitar a alguien a mi dulce burbuja.

Mª Carmen Jiménez Aragón
QUERER ES PODER (Incluido en la selección de mejores microrrelatos del Diario Sur del día 25/7/20).
Jamás volverían a llamarle gallina. Toda su vida había sido demasiado cauto, demasiado precavido. Era hora de salir de su burbuja y demostrarle al mundo que ya no era el tierno pámpano que se enredaba en las faldas de mamá. ¡Por el amor de Dios!, tenía ya veintisiete años, aunque al mirarse en el espejo solo viera metro y medio de pura inocencia.

Y entonces, después de mucho cavilar, se levantó de la hamaca, se quitó los manguitos y se zambulló en la piscina. Su madre sintió como hielo punzante en el pecho y dejó de respirar, solo llevaba unas semanas con el monitor de natación. Pero de pronto Toño asomó la cabeza y dijo:

-¡Mira mamá, ya soy un pez!

Dori Calderón Ramos
OASIS
Retozando en un pámpano comenzó a cavilar cuan feliz y afortunado era.
Comida no le faltaba en aquel lugar, el hielo del amanecer no le rozó en los días que llevaba allí, cuando apretaba el sol, él estaba protegido en aquella burbuja de la felicidad y a su alrededor se oían ladridos, cacareos y otros sonidos de la vida mundana, pero él se encontraba tranquilo en su paraíso.
En unas gotas de rocío matutino halló un espejo y se miró. Su ego se empavonó de orgullo al mirar su estilizado cuerpo verde y brillante, alargado y esbelto, exuberante desde que vivía en aquel oasis sin ninguna preocupación.

Tal era su relajación que no fue precavido al cambiar de pose ante el improvisado espejo y resbaló, con la mala fortuna de caer ante el pico de la gallina Turuleta que se lo zampó.