jueves, 27 de enero de 2022

VII. ME LO DICES O ME LO CUENTAS


      Os presentamos un nuevo ejercicio de palabras en el que, utilizando algunos términos elegidos al azar por varios miembros del Club de Lectura y Teatro, elaboramos microrrelatos, reflexiones, microcuentos, incluso poemas, donde encontraréis originalidad, diversidad y muchas ganas de transmitir.

     El máximo de palabras estará condicionado al número de términos clave a incluir en el texto, pero oscilará entre las 150 y las 180.

      Las reglas siguen siendo las mismas: los verbos pueden utilizarse en cualquier tiempo y persona, incluso en sus formas no personales; los sustantivos y adjetivos pueden usarse tanto en masculino como en femenino, y en singular o plural, según convenga; lo que no se debe hacer es utilizar una palabra cambiándole la función de debería desempeñar en el texto (el adjetivo "amable" no se puede sustituir por "amabilidad", porque entonces lo convertimos en sustantivo).

     En esta ocasión son diez las palabras propuestas para incluir en las historias: SANDEZ, DESTELLO, GUIAR, FRIKI, ORDENADOR, JUGAR, CRUJIENTE, TREMOR, ÁNIMO y EMBAUCAR.
      Animaos a practicar estos ejercicios en casa y si queréis hacer comentarios o mandarnos vuestra creación, no dudéis en poneros en contacto con nosotros. Esperamos que disfrutéis de la lectura.


Mª Carmen Jiménez Aragón
HAY QUE PROBARLO TODO
Aún no entiendo cómo me dejé embaucar por las atrevidas ideas de mi compañero. Desde el principio me pareció una tremenda sandez, pero, cuando un destello cruzó su mirada mientras me lo proponía, me dejé guiar por su experiencia.
“Lo he buscado por ordenador” me decía…, “seguro que te va a subir el ánimo, tienes que estar abierto a probar cosas nuevas y jugar a aquello que te satisfaga.. Te va a gustar”.
Así que, al caer la noche, me enfundé unas mallas de licra, los gayumbos marcando este culito prieto y crujiente que tenía y nos presentamos en la cena de empresa como dos frikis navideños vestidos de elfos. El tremor de los aplausos y vítores fue ensordecedor. A mi jefe le encargaré una talla cincuenta para el año que viene.

Dori Calderón Ramos
SIN ÁNIMO DE REPARTIR
¡No puedes jugar a todas horas y comportarte como un friki! -dijo mamá.
Dejarse embaucar por ella fue una sandez, pues lo había convertido en el repartidor de la frutería.
Elío llevó fresas con hojas de menta a Doña Elvira, con la bandeja bajo el brazo caminó bajo el sol y entregó batido calentito mentolado.
Similar suerte corrió otro pedido de brevas, y su madre intentó guiar al chaval en su tarea:
-Eliodoro, primero paras en la fuente, refrescas el pedido con agua, lo cubres de crujientes hojas de parra y lo portas sobre tu cabeza, así llegará perfecto.
Ayer hubo reparto especial, llevar un cachorrito a tía Eulalia. Sin pensarlo dos veces, Elío pasó al chucho bajo el agua, lo cubrió con hojas de parra y marchó feliz con el perrito con gran tremor sobre su cabeza.
Hoy, sin ánimo y con un destello triste en su mirada trabaja como ordenador en el almacén, no entiende porqué lo mandaron allí.

José A. Ortega Cuadra
ÁNIMOS PARA AVANZAR
Estoy cansado de perder mí tiempo en absurdas ideas, como los jóvenes de hoy que pierden el tiempo jugando al ordenador. Mi vida se ha convertido en una mierda y necesito un aliciente que me guíe fuera de este mundo lleno de frikis
Esta sandez diaria provoca en mí un tremor que hace remover mis tenues cimientos. Pero en el fondo intuyo que tengo razón, ya que sé que no es vida.
Busco ese destello que me dé el ánimo suficiente, que me embauque y me lleve a la vida que me merezco. Tal vez sea yo quien debe iniciar ese camino, sin más ayuda que mi propia voluntad.
Atravesar un camino lleno de crujientes ramas que alimenten mi valor a superarlas. Sí, la existencia está llena de escollos que debemos superar y no estar parados en nuestra zona de confort. Ese es el significado de nuestra impronta, lo que llevamos metidos en nuestro ser y lo que nos obliga a avanzar y hallar la forma de superarlo día a día.

Rafa Núñez Rodríguez
AMORES
Yo pensaba que era un experto en el amor, iluso de mí. Resulta que me dejé guiar por una friki de los ordenadores. Menuda sandez, me dijo que me podía guiar hacia un mundo de amor y sudor, que podríamos jugar con nuestras pieles sin dejarnos embaucar por un anillo apretándonos el anular.
Y es verdad que un destello de lujuria me subió el ánimo, y pinté todo lo que sería un parpadeo de placer, un crujiente cambio en mi camino callado.
Pantallas de píxeles empañados se ruborizaban ante nuestro reflejo, y comencé a aprender que todo lo que sabía no era nada ante su mirada empapada en la pantalla.
Y como cada noche, acaricio el botón de stand by, y un suave tremor palpita bajo mis sábanas. Aún me da vergüenza si me imagina pensando en ella, aunque intento acariciar el teclado con ternura, seguro que también me siente, al menos mientras me queden datos.

Laura Pérez Alférez
RECORRAMOS EL MUNDO JUNTAS
Está sola, está vieja. Un ligero tremor me oprime el pecho al verla aparcada en un rincón, triste y ajada,
el paso del tiempo marchitó su figura y su aspecto se tornó macilento.
Aprendí tanto con ella...
Fue mi mejor amiga y compañera, siempre estuvo presente en los momentos más divertidos.
La recuerdo cuando su presencia eclipsaba a los demás con un destello especial, sus formas perfectas, su color.
Me siento un poco responsable de su estado, nunca tengo tiempo para pasear juntas, mimarla y cuidarla.
El ordenador me roba las horas que podría disfrutar de su compañía. Reconozco, a mi pesar, que soy una friki y me dejo embaucar en mi universo virtual por la sandez de amistades irreales.
Sin dudarlo acerco el bote de pintura y con ánimo me pongo manos a la obra. En un par de días recobrará su apariencia.
Colocaré el cesto de mimbre delante sobre el manillar, ajustaré el crujiente sillín y la guiaré a la calle, en la que jugábamos en tardes eternas de sol y risas.

Benet da Silva
IRONÍAS DE LA VIDA
Sentado en su sofá, daba cuenta de unas crujientes patatas y una cerveza, paladeaba su triunfo, le había vencido. Por fin atrapó a ese delincuente informático, a esa leyenda urbana que según los rumores, repartía sus ganancias y al que, se le conocía como; el Robín Hood virtual, por este motivo. Sin embargo, lo más sorprendente del caso, fue descubrir que el susodicho era apenas un adolescente y en su declaración alegó que él solo jugaba. Con Una sonrisa y un destello de admiración asomando en su voz, murmuró: «jugando dice, y con su ordenador a embaucado y provocado tremor en las cuentas económicas de alguna webs de apuestas»
Algunos años después…
A causa de la complejidad del caso que debía investigar, le asignaron como asesor a un antiguo hacker, hecho que enardeció su ánimo. De camino a su despacho mascullaba: «¿Un friki para guiarme?, menuda sandez».
Al entrar no dio crédito a lo que tenía ante sus ojos, tan solo pudo decir:
—¿Tú?
—Ya lo ve, la vida tiene estas ironías.

domingo, 23 de enero de 2022

"El niño y la teta" de Benet da Silva y "Amalgama de hojas secas" de Rafa Núñez, ya forman parte del catálogo del Proyecto Bookeron.



La promotora del Proyecto Bookeron, Maite de la Cámara, ha destacado que el objetivo de este proyecto es dar a conocer la producción literaria malagueña y crear un Catálogo de Autores Locales. Asimismo se realizarán diversas actividades como talleres de escritura, club de lectura, teatro, destacando una programación de presentaciones donde autores de toda la provincia puedan dar a conocer sus publicaciones literarias, habiendo sido la primera de ellas el 21 de enero en el Centro de Arte Contemporáneo CAC con las escritoras Joan Fallon, Virginia Rivas y Angélica Gómez.

El Centro de Arte Contemporáneo será la sede de la primera Biblioteca Especializada de Autores Malagueños en la provincia de Málaga, un elemento más que pone de manifiesto nuestra rica cultura y que será uno de los más importantes del momento, pues irá recogiendo toda la producción literaria malagueña de forma actualizada.




Maite de la Cámara, promotora de la iniciativa y bibliotecaria de Benajarafe, explicó que "el Proyecto Bookeron surgió por la necesidad de dar promoción y visibilidad a los autores y autoras de Málaga y para ello creé una nueva sección de escritores de Málaga para así darlos a conocer a los lectores, recoger la máxima producción literaria malagueña y a la vez ir creando un Catálogo de Autores Locales, tanto nacidos en Málaga como residentes que desde nuestra tierra elaboran sus libros". Es importante conocer para poder valorar, y de esta forma se le presta apoyo y difusión a estos escritores malagueños o afincados en la provincia, añadió. En la página de facebook Bookeron, se puede encontrar información actualizada de todas las acciones que se realicen relacionadas con esta iniciativa.


Joan Fallon, profesora jubilada escocesa que desde hace veinticuatro años vive en Chilches, explicó que el próximo 21 de enero, presentará sus novelas, 'Lavanda Española', basada en una historia de amor en tiempos de la Guerra Civil Española, y la 'Trilogía de Novela Histórica La Ciudad de los Sueños', tres novelas ambientadas en Málaga en el siglo XI. Sus obras están escritas en inglés y español.

Virginia Rivas, escritora y vecina de Chilches, presentó su primera novela 'La liberación de Astron', basada en los relatos que inventaba para contar a sus hijos, con la ilusión de dejar un testimonio escrito como un recuerdo para el día de mañana. Asimismo quiso "agradecer la puesta en marcha de este proyecto ya que ayudará a escritores noveles a darse a conocer, una barrera con la que nos encontramos muchos de los que empezamos en en el mundo literario".

Angélica Gómez, escritora de Benajarafe con su obra literaria titulada 'Lluvia'. Desde hace más de veinte años se dedica por completo a las Artes Escénicas como directora de escena y dramaturga, y ha recibido varios premios a lo largo de su carrera. Le han acompañado en esta presentación el actor veleño Fernando Gil como presentador, los músicos Antonio Dobón, Matías Murillo y Alfonso Millán, asimismo leerá un texto de la novela la actriz Lucía Alfaro.

A este primer evento del Proyecto Bookeron asistieron tres miembros de nuestro Club de Lectura y Teatro de La Viñuela, Cande Molina Mostazo, Rafa Núñez Rodríguez y Benet da Silva, dos de los cuales ya tienen su primer libro en el mercado, "Amalgama de hojas secas" y "El niño y la teta"

Ambos pasarán a formar parte del catálogo de autores malagueños y están a la espera de poder ser presentados en el CAC en próximas ediciones.

sábado, 18 de diciembre de 2021

HAIKUS CALIENTES

¿Has oído hablar del haiku? Si no es así, te aclaramos lo que es. El haiku o haikú es un tipo de poesía japonesa que consiste en un poema breve de diecisiete sílabas, escrito en tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente. Su temática primordial es la naturaleza o la vida cotidiana, y a menudo incluyen una referencia a una época o momento del año en concreto (kigo). El haiku es una pequeña cápsula cargada de poesía capaz de hacer saltar la realidad aparente, dicen algunos.

Según Octavio Paz, el haiku es un organismo poético muy complejo ​y su misma brevedad obliga al poeta a significar mucho diciendo lo mínimo. Lo llaman "la poesía de la sensación"; es más, podría definírselo como poesía de la sensación desnuda, que no pretende oscurecer algo con las palabras, sino iluminarlo. La poética del haiku generalmente se basa en el asombro y la emoción que produce en el poeta la contemplación ante la realidad.

Pues eso mismo es lo que vamos a intentar nosotros, desnudarlo y llenaros de asombro y emoción. En el Club de Lectura y Teatro de La Viñuela vamos a darle otra vuelta de tuerca al tradicional haiku y lo vamos a centrar en una temática totalmente distinta, el universo erótico. Si ya de por sí es difícil transmitir la belleza de la naturaleza, o de un instante, en tan solo tres versos, nosotros nos proponemos transmitir emoción, deseo, amor..., vamos, caldear el ambiente.

Rafa Núñez Rodríguez

Lenguas hambrientas
siembran pieles calientes,
nacen orgasmos.


Sal en tu boca.
Nuestros cuerpos desnudos.
Sal en mi boca.


Te meces lento
y te lleno de fuego,
ardemos juntos.


Cande Molina Mostazo

Quiero perderme
en tus sábanas blancas,
llenarme de ti.


José A. Ortega Cuadra

Pasión en mi ser
calor en tu mirada
roces sin pudor.


Deseo por ti
caricias tuyas en mí,
follamos sin fin.



Benet da Silva

Hablan las manos
la piel acaricia
prende el fuego.


Montse Martínez Serrano
Manos hábiles,
clítoris paltitante,
me toca a mí.


Mª Carmen Jiménez Aragón
Manos inquietas
bajo la ropa buscan
tu lento gemir.

martes, 14 de diciembre de 2021

VI. ME LO DICES O ME LO CUENTAS



      Ya conocéis uno de nuestros ejercicios más populares, os presentamos este nuevo apartado en el que, utilizando algunas palabras elegidas al azar por varios miembros del Club de Lectura y Teatro, elaboramos microrrelatos, reflexiones, microcuentos, incluso poemas, donde encontraréis originalidad, diversidad y muchas ganas de transmitir.

     El máximo de palabras estará condicionado al número de términos clave a incluir en el texto, pero oscilará entre las 150 y las 180.

      Las reglas siguen siendo las mismas: los verbos pueden utilizarse en cualquier tiempo y persona, incluso en sus formas no personales; los sustantivos y adjetivos pueden usarse tanto en masculino como en femenino, y en singular o plural, según convenga; lo que no se debe hacer es utilizar una palabra cambiándole la función de debería desempeñar en el texto (el adjetivo "amable" no se puede sustituir por "la amabilidad", porque entonces lo convertimos en sustantivo).

     En esta ocasión son once las palabras propuestas para incluir en las historias: ESTIGMA, CENIZA, LÍDER, BITÁCORA, TANGO, ABRIGAR, FRÍO, RETAHÍLA, SENOS y PARCO.
      Esperamos que disfrutéis de la lectura.

Montse Martínez Serrano
BENDITA VENGANZA
En el seno de una familia madrileña creció el hijo de la Chari, la prima segunda del pueblo. Ser hijo de una prostituta fue un estigma de dimes y diretes y, después de quince años, regresaba a casa de su madre para enterrarla. Abrigaba el anhelo del olvido, pero durante la ceremonia un sin cesar de murmullos y dedos índices lo crucificaban. Un parco cura cedió la palabra a un hombre. Después de gimotear una retahíla de recuerdos, abrazó la urna y comenzó a bailar un tango, el baile favorito de la difunta. En un cambio de dirección, el pie líder trastabilló. Un grito coral reverberó en la fría iglesia cuando las cenizas cayeron sobre los feligreses. Allí mismo sacó su cuaderno de bitácora, lo abrió y escribió: “Madre, gracias a Dios, ya no te recordarán más como la puta que tuvo un hijo con el alcalde, sino como la muerta que se esparció por los aires”.

M Carmen Jiménez Aragón
DESENFRENO HOY, LAMENTOS PARA MAÑANA
El incesante tango que es la vida le había hecho dar giros indebidos y había grabado sobre su cuerpo una retahíla de estigmas imborrables.
Tal como hace un capitán de navío en su cuaderno de bitácora, los años anotaron en ella la ceniza en sus cabellos, la parca turgencia de sus senos y las muchas ramblas surcando su rostro, a una edad aun muy temprana.
Si algún día abrigó la idea de que su atractivo físico juvenil sería líder eterno en las pasarelas, poco después la fría realidad le demostraría que los excesos y adicciones terminan pasando factura, y que aquellos diablos no le habían explicado bien el pacto.

Lourdes Sánchez Jiménez
FUEGO
Junto a ella se sentía el líder del universo y ella a su lado se dejaba llevar cual bitácora a su timón, sintiendo ambos el tango que producían sus corazones cuando estaban juntos.
Todas las noches contemplaban los estigmas y senos que el tiempo había provocado la longeva vida a la luna.
Él permanecía parco escuchando las retahílas de ella sobre el universo, mientras ella se dejaba abrigar por él para no pasar frío, eso sí..., teniendo sumo cuidado para no convertirse en cenizas por el fuego de su amado. Aquella noche del solsticio de verano pasó rápidamente teniéndose que despedir ambos hasta la noche siguiente. Ella quedó sumida en la oscuridad mientras él se alejaba para iluminar otra parte de aquel planeta llamado Tierra.

Dori Calderón Ramos
EL PASO DEL TIEMPO
Un frío intenso recorrió su cuerpo.
Cubrió sus hombros con su maltrecha capa hasta protegerse los senos, pero era obvio que aquel parco tejido no servía ya para abrigar el paso por el bosque.
Sus pasos se asemejaban a los de un tango, que igual avanzan que retroceden sin encontrar el camino correcto.
Como bitácora ante el timón de un barco, la retahíla de sus pensamientos buscaba una excusa para no volver a realizar aquel trayecto que los años tiñeron de color ceniza.
Hacía mucho que su historia no era líder, dejó de ser la más contada, pues el paso de los años dejó un estigma demasiado obvio en ella, ya no era una niña inocente.
Llego a la casa, y como siempre encontró a su abuela en la cama, y armándose de valor le dijo:
-Abuelita, tenemos que dejar este cuento, el lobo murió hace mucho tiempo.

Mercedes Rodríguez Silvente
MANIOBRA SEDUCTORA
Era la líder del departamento de la sección de sociedad en un periódico online. Aquella noche hacía frío, me abrigué y preparé un café. Escribía en mi bitácora sobre el último desfile de moda, mientras la ceniza se acumulaba en el cenicero. Mis pensamientos volaron hasta mi compañero de trabajo, era tímido y parco en palabras, pero tenía en la mirada ese estigma de niño travieso que tanto me excitaba. 
Una tarde le propuse una cita, la cual aceptó. Cuando llegué al lugar acordado, con galantería me ofreció su brazo, y nos adentramos en el local. Con mi retahíla intentaba romper su timidez. Aproveché que sonaba un tango para invitarle a bailar. Me sorprendió su soltura y sus sensuales movimientos, además de descubrir sus disimuladas miradas al escote de mi vestido, que dejaba ver parte de mis senos. Aquel hombre que manejaba mi cuerpo a su antojo, en nada se parecía al chico retraído que invité a salir. Siempre me quedará la duda de si su timidez, no fue una maniobra de seducción. 

Jose A. Ortega Cuedra
LA LLEGADA A CASA
El barco se dirigía rumbo a nuestro hogar. Argentina, la tierra de Gardel y del tango.
El capitán, hombre parco en palabras, pero líder ejemplar, daba indicaciones a su grumete para que apuntara en el cuaderno de bitácora toda una retahíla de datos que después, el pobre marinero, tenía que trasladar.
El capitán fumaba dejando las cenizas esparcidas allá por donde pasaba. A veces me gustaba pensar en lo cómico que sería verlo con una pata de palo y un parche en uno de los ojos, cual pirata en el mar Caribe.
Estábamos ansiosos de llegar cuanto antes a nuestro destino. Ushuaia, tierra fría en el sur del país, donde todos abrigaríamos nuestros cuerpos al calor de los senos de nuestras mujeres, novias, amantes o, simplemente, cualquier meretriz en los bares del puerto.
Al llegar, vimos bajar al Capitán nada más posar el portalón en el muelle. Al otro extremo, dos niñas y una mujer mayor, tal vez su abuela o una institutriz. Su estigma estaba presente en esa imagen. Su esposa falleció poco antes de zarpar en esta navegación, teniendo que dejar solas a sus hijas, sin poder calmar su aflicción.

Rafa Núñez Rodríguez
FLORES SECAS
Ella tenía ceniza en la mirada, y no porque sus ojos pintasen tonos grises, ella había ardido por dentro. Sintió la vida mientras se dejaba abrigar por el amor, y ahora solo frío.
Bueno, frío y una retahíla de besos cuajados que no sabían a nada, que se le clavaban en la piel como estigmas zurcidos con prepotencia y autoridad.
Hace tiempo, su corazón partió escondido en la bitácora de un barco lleno de tangos y risas, de caricias y senos palpitantes, de flores que nacían de su boca, y palabras dulces de esas que acariciaban los oídos.
Hace tanto tiempo de todo, que ahora hasta el reloj se ha vuelto parco en su tic tac.
Y vuelve el frío. Entonces, la voz del líder de la secta la saca de sus pensamientos...
-Vístete, y llama a la siguiente.

Laura Pérez Alférez
A LA DERIVA
Los cuerpos flotan a escasos metros de la costa, ya han dejado de nadar, nadie intenta alcanzar la orilla. El agua me escupe envuelto en una ola furiosa.
Con las pocas fuerzas que me quedan y aterido de frío, voy reptando por la arena hasta dejarme abrigar al cobijo de unas rocas. Debo salir de ahí antes del amanecer.
Siento tierra firme bajo los pies, camino despacio tropezando con varios cuerpos inertes.
Una nebulosa de cenizas envuelve mi cabeza con una retahíla de parcos susurros, sin cuaderno de bitácora intento encajar las piezas. Un niño llora abrazado a unos senos oscuros arrullado por las olas, al vaivén de un tango que mece la barca.
Alguien debe echarme de menos o llorar mi ausencia en otro lugar. El chaleco salvavidas y mi piel clara delatan mi incierto origen, el estigma de falso líder se perfila en mi memoria.

Benet da Silva
BÚSQUEDA 
Mientras su cigarrillo se convierte en ceniza, sus pensamientos son una retahíla de recuerdos y se pregunta el motivo de aquella agradable sensación de felicidad. Una infantil voz, desde su interior, le invita a girar su mirada, diciéndole: «ella es el motivo». La miró un instante y la abrigó con su cuerpo, contempló la sonrisa que asomaba en sus labios, sus senos marcaban un relajado compás. Para ellos, las frías noches en soledad, habían llegado a su fin. 
Tres meses antes… 
No se conocían, tropezaron en una de esas causalidades ante las que la vida nos coloca. Pero reconocieron en el otro, aquello que Nietzsche denominó como; el estigma de Caín. Ambos tenían la mirada de quien atendiendo a sus más bajos instintos y desafiándose a sí mismo, subió a la barca de Caronte, bailó un tango con Azrael y escapó. Dos corazones parcos en palabras y errantes en busca de la bitácora que les guie hasta ese etéreo e intangible líder, llamado amor.  

Cande Mostazo Molina
SIEMPRE HAY ALGUIEN QUE TE RESCATA DEL ABISMO
Estás perdida por completo cuando tu caja de bitácora está vacía; cuando tu libro, escrito de retahílas, ya no te habla; cuando solo ves tinieblas a lo largo del camino y la tristeza se ha tatuado, como estigmas, por tu piel; cuando no hay líderes que construyan las veredas y sientas el frío del Norte entumecer tu ser. Intentas buscar un rayito de luz y ves el cielo oscurecido de ceniza. Estás perdida por completo, no hay duda. Entonces, cansada y abatida, cuando lo das todo por perdido, escuchas un tango a lo lejos, los acordes y las notas te llevan hasta un sendero de tulipanes aterciopelados y unos ojos verdes te invitan a bailar, tus senos palpitan al abrigarse con un cálido cuerpo que te hace estremecer en una nube de música que gira y gira, como un carrusel. Y, justo en ese momento, sabes que hay una salida.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

LA VIOLENCIA DE GÉNERO VIVE ENTRE NOSOTROS



     El 25 de noviembre, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, lo celebramos acudiendo a marchas teñidas de violeta, le damos visibilidad con concentraciones silenciosas o lucimos en nuestra solapa el lacito que conmemora ese día, que nos recuerda que la lacra sigue viviendo entre nosotros.

     En el Club de Lectura y Teatro de La Viñuela hemos elaborado un ejercicio especial para concienciar a la sociedad de que no hay que normalizar ciertas conductas. Bien por tener una edad algo inmadura, o por todo lo contrario, por tener una edad en la que se piensa que ya es tarde para cambiar los parámetros adquiridos hace décadas, o por temor a violar la privacidad ajena, o por no darle la importancia que debiéramos al asunto,... Las causas pueden ser muchas para que la sociedad, en su conjunto, no haga lo suficiente para acabar con esta injusticia. Y las consecuencias, cada año, son desoladoras.

     El ejercicio consiste en que basándonos en una situación familiar hipotética, común para todos los componentes del club, cada uno ha escrito un microrrelato desde el punto de vista en que verían el problema las personas que rodean esa situación de maltrato. Y ahí entramos todos, desde el propio maltratador y maltratada, hasta los hijos, pasando por demás familiares, amigos, instituciones...

     En la mayoría de los microrrelatos hemos querido reflejar esas líneas rojas que jamás se deben alcanzar pero que, por causas diversas como hemos mencionado anteriormente, no sabemos ubicar, y que en ningún caso justifican un maltrato a la mujer, ya sea físico o psicológico. Valga este ejercicio para abrir un poco más los ojos y actuar en consecuencia.

     Las premisas que hemos tomado todos como referencia son las siguientes:

Carmen y Antonio están casados desde hace 20 años, viven actualmente en un pueblo del interior de la geografía ibérica. Carmen tiene 45 años y Antonio 42 años. Tienen 2 hijos, una niña de 14 años, llamada Nerea, y un niño de 7, llamado Diego. Siempre hubo una relación de superioridad de Antonio con respecto a Carmen, que dio lugar a maltrato verbal y psicológico, y en los últimos 5 años, después de que él perdiese su trabajo, se ha convertido también en maltrato físico. Ella ha trabajado intermitentemente, de forma esporádica, por lo que tiene una clara dependencia de su marido.


ASISTENTE SOCIAL
     Veo a Carmen sentada frente a mí y no puedo evitar sentir compasión. Moveré todos los hilos necesarios, pero es muy difícil entrar al mundo laboral con cuarenta y tantos años, experiencia cero, dos hijos menores y sin vehículo.
     Me ha explicado la mala racha que atraviesa su marido en la empresa y ella quiere contribuir a la economía familiar, pero todo son pegas: “en ese horario no puedo; mejor por la mañana, no quiero que me anochezca; de cara al público no, prefiero no tener que hablar con nadie…” Algo no me cuadra, creo que me esconde algo.
     Efectivamente, ese algo sale a la luz cuando, sin darse cuenta, sube sus mangas por el calor. Ese hematoma me da la clave del siguiente paso que debo dar, aunque será difícil que se atreva a aceptar un piso de acogida.
M Carmen Jiménez Aragón



ANTONIO, MALTRATADOR
     La última copa. Le prometí que hoy no bebería, pero es que si no bebo no sé imponerme, me ningunea y hace lo que quiere.
    La quiero a morir, es mi vida, creo que la quiero más que a los niños. No podría vivir sin ella, necesito que sea solo mía, que viva para mí... ¡Y eso es tan fácil..... que no entiendo por qué no puede ser así!
    ¿Por qué se empeña en salir sin mí? ¿Por qué se arregla y sale sola? ¡Provocando!
     Hasta el vecino la miró ayer con ojos melosos, ¡No lo soporto! ¡Me hierve la sangre!
     Solo ella tiene la culpa de que yo me ponga histérico, de que pierda los estribos y se me vaya la mano. ¡Cabrona! ¡Si es que me vuelve loco! ¿Por qué me hace esto?
     Es hora de volver a casa, espero que hoy la encuentre sumisa, cariñosa. Si no.....lo arreglaré.
Dori Calderón Ramos



VECINO DE CARMEN
     Miro el reloj, las diez y veinte, hoy parece que ha llegado antes, lo mismo se ha peleado en el bar y ya llega caliente. Que cansancio, seguro que pronto comenzarán los gritos y los lamentos de siempre. ¿En qué hora me compré el piso aquí? Las paredes parecen estar hechas de papel mojado y, últimamente, hasta el hijo pequeño parece quejarse. Voy a cerrar la puerta con llave, no sea que les dé por salir corriendo y quieran meterme en un lío.
     Con lo bien que me cae Antonio, y que mal beber tiene, seguro que está pasando una mala racha, desde que se quedó en paro está algo nervioso, pero será pasajero, pronto lo tendrán olvidado, a ver si le sale algo, porque vaya cómo iba la mujer esta mañana, debería quedarse en casa, son ganas de dar de que hablar a gente. ¡Ostras! Ese golpe ha sonado fuerte... ¿Dónde habré puesto el mando a distancia…? Bueno, me tendré que levantar a darle volumen a la tele, espero que se cansen pronto, o no me dejarán dormir bien, otra vez.

Rafa Núñez Rodríguez



JULIA, AMIGA DE CARMEN
     “Me da miedo, Julia", fue lo último que le dijo Carmen antes de colgar. Llevaba años curando una y otra vez las heridas que Carmen tenía en cuerpo y alma y nunca antes le había hablado así de Antonio. Le recordó a la Carmen peleona de la universidad, aquella que se fue menospreciando con insultos y arrebatos. Entre lágrimas le había contado que Diego había golpeado varias veces a un compañero de clase y que Nerea se negaba a quedarse en casa a solas con su padre. El miedo se apoderó de Julia, ¿y si Antonio no la deja ir? ¿Y si hiciese daño a los niños? ¿Y si estuviese abusando de Nerea? ¿Y si matase a Carmen? Un retortijón la hizo ir al baño corriendo. Vomitó. Aún con sabor de bilis en la boca, cogió el teléfono y marcó: “Hola. Necesito ayuda, mi mejor amiga es víctima de violencia de genero y se quiere divorciar".

Montse Martínez Serrano



HIJO DE CARMEN
     Era así desde que me acuerdo, antes solo eran los fines de semana, pero ahora cada día es una ruleta rusa. ¡Malditas botellas!
     Hoy, domingo por la tarde, nos han enviado al cine a Nerea y a mí, nos gusta ir juntos, disfrutamos y, durante un rato, nos olvidamos. Aunque salimos de casa con cierto temor, al igual que cada vez que lo hacen. Sin embargo, la incertidumbre al volver se apodera de nuestro pensamiento, dudamos si aligerar el paso o retrasar la respuesta a la pregunta que siempre nos hacemos al regresar: «¿Qué cenaremos hoy, risas o llantos?».
Benet da Silva



MADRE DE CARMEN
     Desde hace tiempo Antonio no está bien, nunca me gustó este chico, pero mi hija se encaprichó y aquí está el resultado. Mi niña se merecía otra cosa, algo mejor, pero ella que es cabezona, decidió casarse con él.
     Y mira que se lo digo, no le enfades, los hombres son así, las mujeres somos las que tenemos la obligación de mantener la familia unida aunque tengamos que aguantar.
     Un día me insinuó la posibilidad de separarse, que locura, sería un escándalo para la familia. Y mis nietos, angelitos, hijos de padres divorciados. Como decía mi abuela: "la cuchara que elijas es con la que has de comer".
     En el fondo Antonio no es tan malo. Ay... qué sabrán estas jóvenes lo que es aguantar.
     Suena el teléfono, son las cuatro de la madrugada.
     - Mamá ven, llama a una ambulancia.
Laura Pérez Alférez



HIJA DE CARMEN
     Él, a pesar de la escasa economía, ya que está en paro, no perdona su visita a la tasca del barrio, y suele llegar ebrio. Mi madre se echa a temblar en cuanto escucha la cerradura y nos manda a nuestra habitación.
     Una noche, oímos un golpe, mi hermano dijo: «ya está aquí», ni siquiera nos inmutamos, estábamos acostumbrados. Llevábamos un rato escuchando sus gritos, ya no pude más, salí del cuarto y me la encontré tirada en el suelo con la cara ensangrentada, «menudo hijo de puta», pensé. Me dirigí a su habitación y comencé a golpearlo, él llamó a la policía. Cuando llegaron, nos interrogaron y después, para mi sorpresa, me dijeron: «que sea la última vez que golpeas a un hombre ebrio». No podía creer que, en pleno siglo XXI siguieran existiendo individuos como aquel. Había una única solución; abandonarlo. Me costaría convencerla.
Mercedes Rodríguez Silvente



CARMEN
     Llevo todo el día muy nerviosa. Esta tarde, cuando los niños se vayan al cine, voy a preparar unos bolsos de ropa, en cuanto tenga ocasión nos marchamos.
     Me siento tan sola, no tengo apoyo ni de mi madre. También es comprensible, ¿cómo un chico tan educado y atento con todos, va a ser el marido que yo digo?
    Julia es la única que me entiende, pero yo solo le cuento lo mínimo para desahogarme, me da tanta vergüenza, ¿qué pensará de mí?
    La trabajadora social fue muy amable, pero no fui capaz de contarle la realidad y creo que ella no se dio cuenta.
    Ayer cuando le levantó la mano a Nerea, mi corazón roto en pedazos se detuvo por un momento, no puedo consentir que le ponga una mano encima a mis hijos y tampoco que ellos estén viviendo este infierno.
     Hay mañanas que desearía no despertar, lo único que me mantiene viva son mis hijos.
      Suena la puerta, Antonio viene como loco.
     – ¿No me crees hombre para mantener mi casa? – De un gran golpe caí al suelo.
Cande Molina Mostazo



PADRE DEL MALTRATADOR
     Suena el teléfono, miro el reloj de la mesita de noche, 4:57h. ¿Quién será a estas horas?
     – Nerea, ¿qué pasa? Tranquila cariño, vamos ahora mismo para allí. ¡María, vístete! ¡Carmen está muy grave en el hospital!
     Mientras conducía camino al hospital, no podía dejar de pensar lo tonto que era mi hijo, esta vez se había pasado… Yo siempre le aconsejaba que las sesiones no fuesen muy fuertes, para que fuesen creíbles… que si se había caído al tropezar, que si se había dado con la esquina del mueble alto de la cocina en el ojo,… Pero desde que estaba en paro no controlaba tanto. Él siempre había visto cómo yo lo hacía con su madre, no entiendo cómo esta vez había llegado tan lejos, algo haría ella…, como siempre…, es que todas son iguales. Tienen que estar atadas cortas.
Lourdes Sánchez Jimémez



MÉDICO DE URGENCIAS
     4:30h de la madrugada, una ambulancia acaba de trasladar al servicio de urgencias a una paciente de 45 años, inconsciente y con múltiples contusiones en todo el cuerpo, además de una fuerte hemorragia nasal.
     Al momento llega su marido, con dos menores, y me facilita todos los detalles de cómo se cayó Carmen de la escalera cuando colocaba unas cortinas.
     La paciente va a ingresar en la UCI, tiene traumatismo cráneo encefálico. Antonio y los niños esperan, nerviosos, el primer informe completo, y no pueden dejar de llorar pensando en lo peor.
     Cuando me acerco a la sala de espera, y los veo tan hundidos, no encuentro las palabras adecuadas. Es el pequeño el primero en romper el angustioso silencio, que cabizbajo y tembloroso, murmura “te grité que la dejaras en paz.
     Se activa el protocolo.
Gema Frías Luque



PADRE DE CARMEN
     ¿Cómo he podido estar tan ciego tanto tiempo? Lo peor es que no es la primera vez que pasa y lo vengo a descubrir ahora. ¡Maldita sea!
     ¡Mi hija!, ¡La luz de mis ojos, mi niña...!
Creía que era una buena persona cuando lo conocí. Todos los hombres hemos discutido con nuestras mujeres, gritado, insultado, golpeado la mesa, levantado la voz o la mano. Pero yo nunca he pegado a mi mujer.
     Y este desgraciado, este malnacido, ha mandado al hospital a mi hija.
     Sus hijos han estado presentes, viendo como su padre le daba una paliza a su madre... ¡mi hija!
     ¡Lo mato, juro por Dios que lo mato! Dejaré huérfanos de padre a mis nietos, pero se que en el futuro lo entenderán. ¡Son tan pequeños! No se merecen pasar por esto.
     Tal vez no aprendan el amor de un hombre hacia una mujer, pero aprenderán el amor de un padre hacia su hija.
     ¡Lo mato!
Jose A Ortega Cuadra


MADRE DEL MALTRATADOR
     La sala de espera es fría y solo refleja rostros desangelados, suenan sirenas y pasan médicos a toda velocidad. Y nosotros sin noticias.
     Lo llevé en mi vientre durante nueve meses, lo parí con mucho dolor, lo he educado lo mejor que he sabido y, ahí está, mi hijo, un diablo ingobernable.
     No sé qué hacer, ni qué decirle ya, he hablado con él mil veces, pero no hay manera. Incluso a mí me ha levantado la mano..., yo, que soy su madre y lo daría todo por él.
     Lo amo, lo adoro, pero sé que necesita ayuda para salir de ese pozo, y esta vez no seré yo la que saque las castañas del fuego. Se me rompe el corazón, pero si lo ha hecho, que lo pague.

M Jesús Campos Escalona


domingo, 14 de noviembre de 2021

V. ME LO DICES O ME LO CUENTAS



      Ya conocéis uno de nuestros ejercicios más populares, os presentamos este nuevo apartado en el que, utilizando algunas palabras elegidas al azar por varios miembros del Club de Lectura y Teatro, elaboramos microrrelatos, reflexiones, microcuentos, incluso poemas, donde encontraréis originalidad, diversidad y muchas ganas de transmitir.

     El máximo de palabras estará condicionado al número de términos clave a incluir en el texto, pero oscilará entre las 150 y las 180.

      Las reglas siguen siendo las mismas: los verbos pueden utilizarse en cualquier tiempo y persona, incluso en sus formas no personales; los sustantivos y adjetivos pueden usarse tanto en masculino como en femenino, y en singular o plural, según convenga; lo que no se debe hacer es utilizar una palabra cambiándole la función de debería desempeñar en el texto (el adjetivo "amable" no se puede sustituir por "la amabilidad", porque entonces lo convertimos en sustantivo).

     En esta ocasión son once las palabras propuestas para incluir en las historias: VERSO, ESPERMA, AGENCIAR, PAPAHUEVOS, EMPONZOÑAR, ADIESTRADO, FRUSLERÍA, EXHIBICIÓN, TEATRO y DESTILADO.

     Esperamos que disfrutéis de la lectura.

Cande Molina Mostazo
NI UNA NOCHE MÁS
     Aquí estoy, maquillando mi cara y llenando el escenario de fruslerías para otra nueva exhibición. No hay noche que no me pregunte lo mismo, ¿cómo he podido acabar aquí? ¿Para esto me han servido las clases de teatro y danza? Menudo porvenir me he agenciado. Me juré que sería solo por unos meses y ya llevo dos años.
     Me miro al espejo y me digo: ¿en qué momento emponzoñaste tu vida?, ¡cómo puedes soportar a esos papahuevos babear cada noche, como espermas adiestrados a la caza de sexo fácil y barato!
Salgo a la terraza, necesito un poco de aire, miro al cielo, es un verso hecho imagen.
Vuelvo a mirarme en el espejo, ahora veo mi rostro destilado, me pongo mi chaqueta, cojo mi bolso.
     -¡Ana, cinco minutos y sale tu baile! ¡Ana!, ¿pero qué haces? ¿Dónde vas ? -Yo solo sonrió.

Montse Martínez Serrano
TRUHAN 2.0
     Aún con esperma sobre mi vientre, me agencié su móvil. No soporta el olor a sexo recién hecho, ni que andemos con abrazos y fruslerías postcoito, así que lo cogí cuando se fue al baño. Entré en instagram y abrí la conversación más reciente. El primer mensaje era un verso de amor de él a ella. El mismo que me escribió a mí en una servilleta cuando nos conocimos. Hijo de puta, pensé mientras me limpiaba con rabia la barriga con la sábana. Seguí leyendo y vi cómo las mismas palabras bonitas y adiestradas emponzoñaban a una nueva víctima. El segundo chat incluía, además, una exhibición de selfies eróticos. Mientras me vestía descubrí que, con la tercera mujer, folló en los baños de un teatro. Los últimos mensajes de la cuarta estaban sin responder. Tiré el teléfono por la ventana y saqué la servilleta de mi monedero, en el reverso escribí “Papahuevos, la próxima vez bloquea el teléfono”.

Mª Carmen Jiménez Aragón
ENSAYOS
     Sobre el dintel de la puerta se leía el verso ‘Todo Es Teatro’, y al cruzar el umbral me encontré con la escenificación de un comedor: sopa fría en el plato, velas de esperma de ballena encendidas, cubiertos correctamente adiestrados,… Una exhibición magistral de decoración isabelina que transmitía un destilado olor a rancio.
     El papahuevos del conserje me había informado, por teléfono, que la actriz principal había sufrido un infarto durante el ensayo y, acatando mi orden, no tocaron el cuerpo, que aún permanecía sentado presidiendo la mesa. No pasé por alto la fruslería de que la cuchara estaba ya manchada de carmín, debía agenciar cuanto antes todos los indicios y comprobar si habían emponzoñado la comida. Pero al acercarme descubrí una fina hebra saliendo de la boca de la difunta y, justo al tirar de ella se escuchó un estridente grito:
      –¡Cooorten!

Lourdes Sánchez Jiménez
LA ACTUACIÓN
Una noche más, allí estaba frente al espejo, bebiendo otro destilado trago de aquella pesadilla que la vida había preparado, especialmente, para ella, desde que llegó de su país para trabajar como actriz de teatro.
Se retocó los labios rojo carmín y, tras colgarse aquella fruslería de pendientes se armó de valor y salió a protagonizar su mejor exhibición en aquel prometido escenario. Tras agenciar la barra de striper con sus piernas, comenzó a contonearse como verso en un poema, tenía que hacerlo como si estuviese adiestrada para ello, ya que el asqueroso papahuevos proxeneta de su jefe la vigilaba, copa de whisky sin emponzoñar en mano, detrás de esa siniestra sonrisa de dientes dorados y saliva reseca color esperma en las comisuras.


Dori Calderón Ramos
ENGAÑADA
     Un sábado más volvió a poner una excusa para estar fuera de casa.
     Desde que descubrí que mi marido me engaña y cada sábado agencia interminables mentiras para excusar su ausencia, mi corazón se siente emponzoñar y odio sus palabras soltadas como verso autómata y fruslería barata, como si no le importásemos, puedo aceptar que haga esto conmigo, pero no con los niños.
     Esta tarde habíamos prometido llevarles al teatro, a ver el payaso con su perro adiestrado que vimos alguna tarde en el parque, aún no sé cómo ese papahuevos consiguió actuar allí, pues poca gente le echaba alguna moneda.
     Pero aquí estamos, ante la exhibición de este destilado personaje con el que mis hijos disfrutan inexplicablemente.
     Sentados en primera fila mis hijos aplauden entusiasmados y el payaso se acerca hasta ellos con una vela repartiendo esperma por el suelo, les guiña un ojo y mis hijos gritan: ¡¡¡PAPÁ!!!

Mercedes Rodríguez Silvente
DESEO MATERNAL
     Mi mayor deseo era ser madre, pero aquel papahuevos no era la persona adecuada, rompí con él. Por lo cual decidí ir a un banco de esperma, ya rozaba los cuarenta. Tenía una perrita bien adiestrada y pensé «con ella y un hijo me sentiría acompañada». 
     Aquella tarde me propuse ir al teatro, hubo una parte de la función donde los actores recitaron versos que me emocionaron, aquella exhibición me relajó. Cuando llegué a casa con una fruslería para Dori me extrañó que no viniera a recibirme, observé que estaba bajo la dama de noche, no respiraba, llamé al veterinario y me dijo que habían emponzoñado su agua. Pronto me agencié otro cachorro, deseaba que mi hijo se criara con un animalito.
     Llené la plancha con agua destilada y planché las sabanitas de mi bebé. Pasaron los siete meses restantes de mi embarazo y nació mi hijo, me sentí la mujer más feliz del mundo. Le puse de nombre Raúl. Dori y él se criarán juntos.

Jose A. Ortega Cuadra
EL DESTILADO DE LA MUERTE
     Por fin pudo preparar el destilado que llevaba días intentando agenciar. Un líquido que debía utilizar para emponzoñar el vino que compró, como regalo, para envenenar a aquella persona que hizo de su vida una tragedia, igual que aquellas que solía presenciar, siempre que podía, en el teatro.
     Su verso favorito en la vida siempre había sido el mismo, no hagas lo que no quieras que te hagan. Pero este papahuevos, que ni adiestrado podría haberlo sido más, pudo conseguir que su vida fuera todo un calvario y no podía aguantar más.
     Y fue una noche, a la luz de las velas, viendo caer el esperma de estas, cuando, harto de sus fruslerías, de su continua exhibición de riquezas y poder, decidió dedicar su presente a encontrar la mejor forma de acabar con la vida de semejante individuo y librar así al mundo de la irritable existencia de un ser tan aborrecible


Rafa Núñez Rodríguez
NO ME GUSTAN LOS LUNES
Su vida era como un verso de aquellos que escupían los poetas malditos, rancio esperma haciendo emponzoñar hasta a sus hastiadas sábanas, una vida destilada por las gotas que quemaban sus venas.
     Cada día necesitaba agenciarse un gramo, o más, entonces se veía fuerte y no se sentía como el papahuevos adiestrado, ese del que se reían en los pasillos del instituto.
Pero hoy sería diferente. Aunque sabía que él solo era una fruslería en el teatro de la vida, hoy lo recordarían.
    Miró el reloj, estaba a punto de mostrar una exhibición de puntería.
Sonó el timbre de cambio de clases y mientras se abrían las puertas de las aulas, él amartilló su arma.

Mª Jesús Campos Escalona
LECCIÓN DE VIDA
     Una buena mañana de verano me agencié un décimo de lotería sin saber que,  en esos momentos,  cambiaría mi vida. Aparecieron muchos papahuevos vestidos de chaqueta y corbata haciendo exhibición de teatro barato para llevarse mi dinero, pero ninguno lo consiguió.
     Mis sobrinos recordaron que existía y, con verso más que aprendido, intentaron manipular mi conciencia, pero mi adiestrado corazón los echó a patadas.
      Hasta que un día apareció ella. Isabela. Mi avaricia, el no poder confiar,...  No dormía tranquilo y, una mañana, dejó todas sus fruslerías sobre la mesa y se marchó. Jamás supe anteponer el amor al dinero.
     Ahora que soy viejo y la soledad emponzoña mis huesos por entero, me siento como un destilado olvidado en el fondo de la bodega y contemplo con tristeza el esperma que cae lentamente de una manida vela. Observo y pienso que quizás el premio nunca estuvo en el décimo.

Laura Pérez Alférez
PAPAHUEVOS
     Había encontrado una pequeña cala solitaria, un rinconcito tranquilo que podrían compartir.
      Eligió un menú fresquito y ligero, se agenció un par de copas y la botellita de anís destilado que le gustaba. Resultado, una cesta de lujo, no era una exhibición de caprichos gourmet, pero estaba hecho con amor.
     Se sintió decepcionada y furiosa al leer su mensaje: "Llegaré tarde, me ha surgido un imprevisto".
Improvisó un audio: "No te preocupes. No pasa nada, lo dejamos para otro día". Su voz adiestrada sonó convincente, sin duda sus ensayos de teatro le habían fomentado nuevas capacidades.
     Pensó guardarlo todo y prepararse cualquier fruslería, pero no estaba dispuesta a que aquel papahuevos emponzoñase su merienda y decidió darse el merecido premio que con tanto mimo había preparado.
Saboreó un atardecer mágico, donde las olas le regalaron versos de espermas de espuma en un paisaje que la enmudecía de asombro.
Disfrutó de una comida estupenda y de la mejor compañía. La suya.

Benet da Silva
EL DONANTE
     Su pareja aceptó la proposición. No sabía la razón, pero intuía que en aquel viaje conseguiría el propósito común.
     Programó el viaje a Fuerteventura, pensaba asistir al festival de teatro; ver sus famosos desfiles de gigantes, comprar algunas fruslerías. Aunque su objetivo principal; lo dejaría en manos del azar. La primera tarde, mientras contemplaba un divertido pasacalle, en una de las paradas, justo delante de ella, se detuvo uno de los cabezudos, sus miradas se cruzaron. Por la noche, entretanto disfrutaba de una copa de ron, destilado de forma artesanal, se le acercó un joven. Reconoció al instante aquella penetrante mirada, sonrió invitándole a sentarse. Los días posteriores, fueron una exhibición de las dotes seductoras del isleño, incluso le recitó algún verso, demostrando ser un adiestrado galán. Ella se dejaba llevar, quería cerciorarse de que era el donante de esperma adecuado.
     Dos meses más tarde al comprobar que iban a ser madres y que nada podría emponzoñar su relación, las dos se abrazaron llorando de alegría. El azar y aquel papahuevos cumplieron su cometido.


sábado, 30 de octubre de 2021

MIEDOS de Rafa Núñez


Cualquier excusa es buena para ponerse a escribir o leer, a decir verdad no hacer falta tener ninguna excusa. Pero lo cierto es que, aprovechando la celebración de Halloween, que tanto ha arraigado en nuestro calendario, nuestro compañero, Rafa Núñez, ha escrito un texto de lo más terrorífico y sobrecogedor. Para que ahondara más en nuestras entrañas la semilla horripilante del miedo, nuestra compañera, Montse Martínez, se ha encargado de narrar, de viva voz, ese texto y ponerle música y efectos sonoros. El resultado ha sido espeluznante. Y para compartirlo con todos vosotros y que disfrutéis de este espectáculo agónico y paralizante, Mª Carmen Jiménez se ha encargado de añadir unas imágenes y elaborar este aterrador video.
El Club de Lectura y Teatro de La Viñuela os desea un macabro y sangriento Halloween.