jueves, 25 de julio de 2024

XXVIII. ME LO DICES O ME LO CUENTAS

     

    Saludos, lectores y lectoras del mundo. Aquí tenéis otro ejercicio de microrrelatos por palabras. Para quien no conozca las pautas a seguir, las recordamos:  

-Elaborar un microrrelato de 180 palabras como máximo (sin contar las del título), en el que incluyamos diez términos, elegidos al azar por miembros del club. 

-Cuando la palabra elegida es un verbo (amar, verter, salir...), puede utilizarse en cualquier forma, tiempo o persona.

- Si la palabra elegida no especifica su función, podremos utilizar cualquiera de las que nos proponga la RAE para dicho término.

-Si el término elegido es un sustantivo o adjetivo podremos usar tanto el masculino como el femenino, y en singular o plural, según convenga. 

-No se debe utilizar una palabra cambiándole la función que debería desempeñar en el texto (el adjetivo "amable" no se puede sustituir por "amabilidad", porque entonces lo convertimos en sustantivo).

    Para este ejercicio los términos elegidos han sido: HOJA, RONCAR, AÑICOS, HOBBY, CHASQUIDO, AMAR, LATIDO, NADAR, URRACA y LUZ.

    Os animamos a practicar este ejercicio y nos encantaría que compartierais con nosotros el resultado. Si os apetece podréis verlo publicado justo debajo de estas líneas, junto a los nuestros, que os servirán como ejemplo. Que disfrutéis de la lectura.

Monse Martínez Serrano
LA MALQUERIDA
    La luz de la linterna iluminaba los añicos esparcidos de la copa de vino. Siempre pensó que sujetar la cabeza de alguien que vomita y recoger sus estropicios, mientras ronca la borrachera en el sillón, le haría sentir amor verdadero. Cogió una hoja y con una chancla rota que encontró en el suelo comenzó a barrer los cristales. Era la primera vez que iba a su casa, un cuartucho sin electricidad ni agua corriente. El silencio amplificó los latidos de su consciencia: corre. Un chasquido hizo que fijase la mirada en un pez que nadaba en una pecera mugrienta repleta de bordes de pizza.  Su hobby de intentar rescatar hombres insalvables había ido demasiado lejos. 
    Al día siguiente se compraría una urraca y abandonaría el intento de amar como su madre.

Encarni Navas
AMANECIENDO
    Fue apenas un leve chasquido, el ligero rumor del caer de una hoja, un latido casi imperceptible lo que, sin darse cuenta, hizo añicos su vida anterior.
    Fue el momento de olvidar sus antiguos hobbys y aprender a amar, de experimentar la luz y disfrutar del placer de roncar al unísono, nadando a contracorriente de las urracas que habían pronosticado un oscuro futuro.

Mª Carmen Jiménez Aragón
¡HASTA AQUÍ!
    Llevó a la cocina los restos de su hamburguesa y su vaso vacío. Al volver a la sala se detuvo, indignada, frente a la patética estampa. Pero una luz iluminó su mente. Sacó de un cajón hoja y lápiz y escribió:
    Visto que roncar en mi compañía es tu mayor hobby, me he cansado de amar a una marmota. Es como nadar a contracorriente, tu corazón no ha estrenado aún el primer latido por mí.

    Le colocó la nota sobre el pecho y “El Marmota” movió los brazos dormido, como queriendo abrazar algo.
    —Sí, hijo, atesora y guarda todo como una urraca en vez de dar y compartir. ¡Qué solo vas a estar en la vida!
    Con el corazón hecho añicos, se dirigió a la puerta, emitió unos sonoros y repetidos chasquidos con la lengua y dio un gran portazo tras de sí.

Dori Calderón Ramos
DESILUSIÓN 
Le conoció mientras practicaba su hobby preferido, nadar desnuda.
Le comenzó a amar desde que vio la luz de sus ojos.
Le amenazó su corazón con pararse, pues tras un seco chasquido dejó de notar sus latidos.
Le hizo sentir como urraca devoradora, deseando arrasar con lo que sus ojos veían.
Le invitó a salir del agua con su mirada, y ella aceptó sin dudar un momento.
Le amó durante horas, y quedaron exhaustos tumbados en la arena.
Le despertó el roce de una hoja de parra mojada que trajo una ola.
Le oyó roncar a su lado, y todo el amor que sintió, en un solo instante se hizo añicos.

Laura Pérez Alférez
VISITA INESPERADA         
      Cinco largos años sin aparecer nadie por aquí y ahora vienen con prisas, aporreando la puerta como si les fuese la vida en ello.
   En este preciso momento yo estaba roncando, tan ricamente, soñaba que nadaba en el mar mecida por el latido de las olas. En un chasquido han hecho añicos la pared y ya consiguieron desvelarme.
    Los observo por un boquete abierto. Ahí están, en círculo como urracas, mirando con cara de gilipollas. No he querido salir, la luz me molesta a los ojos y recibir visitas tampoco es mi hobby.
    Después de dejarme un bote cerrado en el suelo y cuatro flores de hojas mustias, con una cinta donde se lee "tus hijos te aman", han vuelto a cerrar la entrada; ni siquiera se dignaron abrirme el ataúd.

lunes, 8 de julio de 2024

XXVII. ME LO DICES O ME LO CUENTAS

  

    Saludos, lectores y lectoras del mundo. Aquí tenéis otro ejercicio de microrrelatos por palabras. Para quien no conozca las pautas a seguir, las recordamos:  

-Elaborar un microrrelato de 180 palabras como máximo (sin contar las del título), en el que incluyamos diez términos, elegidos al azar por miembros del club. 

-Cuando la palabra elegida es un verbo (amar, verter, salir...), puede utilizarse en cualquier forma, tiempo o persona.

- Si la palabra elegida no especifica su función, podremos utilizar cualquiera de las que nos proponga la RAE para dicho término.

-Si el término elegido es un sustantivo o adjetivo podremos usar tanto el masculino como el femenino, y en singular o plural, según convenga. 

-No se debe utilizar una palabra cambiándole la función que debería desempeñar en el texto (el adjetivo "amable" no se puede sustituir por "amabilidad", porque entonces lo convertimos en sustantivo).

    Para este ejercicio los términos elegidos han sido: INQUIETUD, VECINO, HACHA, AGUA, PERDÓN, OCULTAR, ESTÓLIDO, RESPIRAR, CONTICINIO y ESTAMPIDA.

    Os animamos a practicar este ejercicio y nos encantaría que compartierais con nosotros el resultado. Si os apetece podréis verlo publicado justo debajo de estas líneas, junto a los nuestros, que os servirán como ejemplo. Que disfrutéis de la lectura.

Encarni Navas
AHORA
    Cuando, pasados muchos años, comprobé que aquel recuerdo de juventud se había convertido en el vecino del tercero B, no pude ocultar mi inquietud.
    Una estampida de sensaciones golpeó mi conciencia con la fuerza de un hacha, devolviéndome el peso de mi estólido comportamiento. Desvelada por la culpa, fui testigo de sucesivos conticinios hasta comprender que, aunque las capas del tiempo parecen esconderlo todo, a veces la vida te coloca en el lugar exacto para arrojar un poco de agua sobre tus errores, respirar profundamente y pedir perdón.

Dori Calderón Ramos
NOCHE DE TERROR 
    Una estólida inquietud se apoderó de nosotras al entrar en casa, dejamos de respirar ante aquella estampida de sonidos.
Era la hora del conticinio,  pero nuestro hogar estaba poseído por un extraño alboroto que provenía de la sala de arriba. Mi hermana yo no podíamos ocultar nuestro miedo recordando al vecino que murió hace unos meses y del que se cuenta que cada noche sin luna deambula por el barrio con hacha en mano pidiendo agua a todo el que se acerca.
    Mi hermana me reprocha que todo es culpa mía, porque me burlé de él cuando vivía, que debí pedirle perdón antes que muriese.
Debimos volver de la fiesta con nuestros padres y no solas. ¡Cuánto nos arrepentimos de no haberlo hecho así!
    De repente cesan los ruidos, papá y mamá aparecen en el rellano de la escalera, sudorosos, escasos de ropa y con pelo alborotado... ¡Sin duda ellos ya habían visto al fantasma!

Ulla Ramírez
EL ÚLTIMO RINCÓN
    El tendero ambulante siempre le causaba inquietud. Era vecino de una aldea cercana. Nada más llegar le clavaba su estólida mirada de ogro con hacha a punto de cortarla como si fuera una rama para alimentar un fuego. En su presencia le costaba trabajo respirar. Su madre, sin embargo, le ofrecía agua del búcaro y le daba paso a la cocina para dejar los comestibles. Ella los ordenaba y luego salía en estampida. 
    —¿Por qué eres tan seca? Ya no eres una niña —le dijo su madre aquel día cuando él se marchó.
    —Me cae mal, no lo puedo ocultar. 
    —Es un buen partido, hija. No nos faltaría de nada. 
    —Pues si tanto le gusta, hágase usted su novia, madre.
    —Yo ya soy vieja. Pero tú deberías…
    No la dejó acabar; salió de la cocina dando un portazo. 
    El resto del día un silencio espeso se hizo entre las dos.
   A la hora del conticinio, mientras una rezaba el rosario la otra pedía perdón a Dios por querer abandonar a su madre en aquel último rincón del mundo.



domingo, 16 de junio de 2024

El Club de Lectura y Teatro de la Viñuela visita Periana con su obra de teatro "Sainetes".

 






















Hoy, el Club de Lectura y Teatro de La Viñuela hemos visitado el vecino pueblo de Periana para ofrecerles nuestra nueva obra de teatro dirigida por BOSCO VIDA en donde damos vida a distintos personajes, unos despiertan en el público ternura, otros empatía..., pero todos buscan sacar una sonrisa en el espectador, que disfruten de un momento de risas.

REPARTO
La consulta
-Lourdes Sánchez Jiménez, como la doctora.
-Cande Molina Mostazo, como paciente 1.
-M ª Carmen Jiménez Aragón, como paciente 2.
-Julia de las Heras Jiménez, como paciente 3.

 La buena obra
-Mª Jesús campos Escalona, como Mariana, la suegra.
-Pepa Muñoz Román, como Lupe, la nuera.

Ganas de reñir
-Lidia Molina Zorrilla, como Martirio, la novia.
-Francisco Zorrilla Fernández, como Julián, el novio.

El rey busca esposa
-Rafa Núñez Rodríguez, como el rey Tiburcio IV.
-Dori Calderón Ramos, como el marqués don Baldomero.
-Laura Pérez Alférez, como dña Sancha de Olalla, marquesa de Sotoancho.
-Remedios Pérez, como dña Berenguela marquesa de Cabra.
-Monse Martínez Serrano, como dña Urraca condesa de Romanones.
-Lidia Molina Zorrilla, como bufón de la corte.

Todas las representaciones hicieron reír al público. Y los compañeros del club felices por el cariño y la confianza mostrados.

Agradecemos al Área de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Periana su confianza por contar con nosotros en su programación cultural.

sábado, 15 de junio de 2024

Sainetes La Viñuela

 











Después de unos meses recibiendo clases de teatro de la mano del director Bosco Vida, el Club de Lectura y Teatro de La Viñuela estrena un repertorio de sainetes que hicieron pasar una agradable tarde tanto a los vecinos de su pueblo como a los del pueblo de Periana, ya que la función se repitió dos días consecutivos. La consulta, La buena obra, Ganas de reñir, El rey busca esposa..., todas hicieron reír al público. Y los compañeros del club felices por el cariño y la confianza mostrados.

REPARTO
La consulta
-Lourdes Sánchez Jiménez, como la doctora.
-Pepi Moreno Lobato, como paciente 1.
-M ª Carmen Jiménez Aragón, como paciente 2.
-Julia de las Heras Jiménez, como paciente 3.

 La buena obra
-Mª Jesús campos Escalona, como Mariana, la suegra.
-Pepa Muñoz Román, como Lupe, la nuera.

Ganas de reñir
-Lidia Molina Zorrilla, como Martirio, la novia.
-Francisco Zorrilla Fernández, como Julián, el novio.

El rey busca esposa
-Rafa Núñez Rodríguez, como el rey Tiburcio IV.
-Dori Calderón Ramos, como el marqués don Baldomero.
-Laura Pérez Alférez, como dña Sancha de Olalla, marquesa de Sotoancho.
-Remedios Pérez, como dña Berenguela marquesa de Cabra.
-Monse Martínez Serrano, como dña Urraca condesa de Romanones.

-Lidia Molina Zorrilla, como bufón de la corte.

jueves, 30 de mayo de 2024

XXVI. ME LO DICES O ME LO CUENTAS

  


    Saludos, lectores y lectoras del mundo. Aquí tenéis otro ejercicio de microrrelatos por palabras. Para quien no conozca las pautas a seguir, las recordamos:  

-Elaborar un microrrelato de 180 palabras como máximo (sin contar las del título), en el que incluyamos diez términos, elegidos al azar por miembros del club. 

-Cuando la palabra elegida es un verbo (amar, verter, salir...), puede utilizarse en cualquier forma, tiempo o persona.

- Si la palabra elegida no especifica su función, podremos utilizar cualquiera de las que nos proponga la RAE para dicho término.

-Si el término elegido es un sustantivo o adjetivo podremos usar tanto el masculino como el femenino, y en singular o plural, según convenga. 

-No se debe utilizar una palabra cambiándole la función que debería desempeñar en el texto (el adjetivo "amable" no se puede sustituir por "amabilidad", porque entonces lo convertimos en sustantivo).

    Para este ejercicio los términos elegidos han sido: GARBANZO, PUNTUALIDAD, PEDALEAR, CERVEZA, DESEO, RIZO, SOMBRA, HIJO, PASEO y PARRA.

    Os animamos a practicar este ejercicio y nos encantaría que compartierais con nosotros el resultado. Si os apetece podréis verlo publicado justo debajo de estas líneas, junto a los nuestros, que os servirán como ejemplo. Que disfrutéis de la lectura.



Mª REMEDIOS PÉREZ MARTÍN
MIRANDO ATRÁS
    “Yo he criado a siete hijos. El último fue una hembra, por fin; no iba a quedarme con el deseo de tener una niña.
    Eran otros tiempos; yo creo que éramos felices, aunque entonces no nos dábamos cuenta. Mi marido trabajaba mucho y yo también. Quizá por eso teníamos poco tiempo para pensar en ese tipo de cosas. Poníamos una olla con garbanzos y a comer todos de ahí. A mí me gustaba la cerveza y, a veces, me tomaba alguna sentada bajo la parra. Lo digo porque era una cosa rara, una mujer bebiendo.
    Mi marido iba al trabajo con su bicicleta, pedaleando, siempre puntual.”
    Amalia se concentraba en su redacción como una niña buena, con sus setenta y dos años y sus rizos recogidos en un moño, dejando ver en sus ojos una sombra de tristeza. Un breve paseo la llevaría de vuelta a casa hasta la clase del jueves siguiente.


LAURA PÉREZ ALFÉREZ
EL PACIENTE 
    Una cualidad de José es su puntualidad. Hasta el centro de salud hay un paseo largo que José recorre pedaleando en su vieja bicicleta.
    Dice en recepción que viene a urgencias por un resfriado.
    —Doctor, hoy es mi cumpleaños.
    —¡Felicidades!
    —Éramos seis hermanos, pero ya estoy solo, el último se murió hace unos meses.
    Noto su tristeza, su soledad, no viene a la consulta por un catarro, veo pena en sus ojos.
    —Mi hijo viene casi todos los fines de semana, el mes pasado estuvo aquí dos veces. Guardo cervezas en la nevera, cuando venga comeremos a la sombra de la parra. Pondré un puchero con garbanzos, que sé que le gusta, como se lo hacía su madre, que en gloria esté.
    Saca un pañuelo, se limpia los ojos y repite ese tic de apartarse un rizo inexistente en la frente. Me cuenta su deseo de volver a subir a la Maroma, y que a sus ochenta y pico años, jamás ningún invierno ha visto menos nieve en la sierra, como este año.
    Se despide, mañana volverá, puntual, como cada día.


BENET DA SILVA
CUÑA DE TU PROPIA MADERA
    Como cada domingo, y con puntualidad inglesa, nos reunimos en torno a la mesa, aunque en esta ocasión no era solo un encuentro familiar ya que se agregaron varias amistades.
    Todo empezó una mañana mientras pedaleábamos mi hijo y yo. De pronto, él detuvo el paseo porque necesitaba sentarse a descansar a la sombra de unos pinos. Fue cuando me propuso rizar el rizo en el menú dominical del siguiente fin de semana. Su descabellada sugerencia consistió en un duelo culinario, dada nuestra común profesión, con la premisa obligatoria de que uno de los platos debía incluir garbanzos.
    Conforme iban sucediéndose los platos, el gesto de satisfacción entre los invitados era más que evidente. En particular cuando degustaron la elaboración cuyo ingrediente principal era hojas tiernas de parra, además del maridaje del plato con distintos tipos de hidromiel, bebida considerada como la precursora de la actual cerveza.
    Los comensales emitieron su veredicto; en esta ocasión no dolió por ser la cuña de la propia madera.


CANDE MOLINA MOSTAZO
DESVELOS
    Aún las sombras del pasado aparecen como desagradables pesadillas. Estoy cubierta de hojas de parra húmedas y frías, los ruidos y gritos me aterran, intento pedalear lo más rápido posible para esconderme de los pasos que se acercan, deseo con todas mis fuerzas hacerme invisible, tras un golpe fuerte veo al monstruo sentado junto a charcos de vómito de garbanzos y cerveza. Con puntualidad me despierto temblando siempre a las tres de la mañana. El insomnio me hace dar paseos por el salón. Mi hijo me llama, tiene sed, me gusta acariciar sus rizos pelirrojos mientras se vuelve a dormir. Miro a través de la ventana, ella tampoco puede dormir, lágrimas de gratitud y tristeza ruedan por mis mejillas, la llamada telefónica de mi vecina nos salvó del monstruo, pero su hija no tuvo esa suerte.


MONSE MARTÍNEZ SERRANO
ROJO VIVO 
    Cuando nuestro bebé tenía el tamaño de un garbanzo, sentada a la sombra de la parra, el deseo de que todo saliera bien aplastaba el vacío de tu ausencia. Pasé el embarazo con los dientes apretados, saliendo de paseo sin puntualidad y sin rumbo, pedaleando furiosa hasta que mis rizos quedaban pegados a mi sudorosa frente.
    Dos semanas antes de salir de cuentas, el mismo semáforo que aquel desgraciado empapado en cerveza se saltó como si fuera verde, volvió a ponerse en rojo. Me paralicé, bajé de la bici y lloré por primera vez desde el accidente. Y con las lágrimas, llegó también una contracción, la primera.
    En menos de una hora, nuestro hijo nació, aferrándose a la vida en el mismo lugar en que a ti te la robaron.


ENCARNI NAVAS
MADRE
    Al mirar atrás, la vieja parra del jardín le devuelve las sombras del pasado, cierra los ojos y se ve pedaleando. Debía llegar con puntualidad para felicitar a su madre por aquel potaje que tan bien cocinaba. No era un buen hijo, nunca quería almorzar legumbres, no le gustaban, prefería tomar unas cervezas con los amigos, aunque eso le acarreara largos paseos. Ahora que su madre ni cocina, ni peina sus rizos, ni siquiera lo recuerda, le aprieta la necesidad, el deseo de comer aquel guiso de garbanzos.


Mª CARMEN JIMÉNEZ ARAGÓN
MAL EMPEZAMOS 
    Una sombra se cernió sobre Susana aquella tarde. El deseo de agradar a su futura nuera la hizo pedalear con más brío, pero el paseo de seis kilómetros hizo mella en sus fuerzas y volvió a hacer gala de su poca puntualidad, la joven seguramente lo interpretaría como una actitud desafiante.
    Su hijo terminaba la tercera cerveza cuando la vio llegar y le clavó una mirada de reproche; la chica, muy mona ella, ahuecaba sus rizos con un aire de superioridad y victoria en el gesto, pues ya se había encargado de clavar la espinita de ‘mala suegra’ en la conciencia de su enamorado. Susana comprendió al instante que esta se había subido a la parra a la primera de cambio y que sería el garbanzo en su culo durante mucho tiempo. Por delante le quedaban muchos bocados en la lengua con tal de que su hijo no se enterase de que la diabla lo había elegido para fastidiar a su jefa. Mal empezaban.


LIDIA MOLINA ZORRILLA
NUNCA ES SOLO TRABAJO 
    Con puntualidad llegaba en cada visita a los pies de la incubadora.
    Un deseo compartido "quiero ver a mi hijo en su capazo a la sombra de mi parra... y después pedaleando por el patio..." Te avisaré para dar un paseo y tomaremos una cerveza.
    Yo miraba su pequeñísima carita enmarcada en rizos para no olvidarme de él por si crecía y no lo podía reconocer.
    Sin esperanzas.
    En mi siguiente turno en la UCIN la incubadora vacía inundó mis ojos.
    Ya no recuerdo a la madre, pero aquella naricilla de garbanzo se quedó en mi memoria para siempre.


LOURDES SÁNCHEZ JIMÉNEZ
ME PIERDE EL AMARILLO 
    En qué momento se me ocurrió dar aquel paseo, con lo tranquilo que estaba yo junto a esa cerveza a la sombra de la parra. Por qué no tuve el deseo de seguir allí, escuchando la conversación telefónica del ciclista del rizo en la frente que decía que a lo mejor no llegaba a la hora de comer los garbanzos, que la puntualidad no era una de sus virtudes. Pues no, no me quedé allí tranquilo, aquella camiseta amarilla me llamaba. Cuando comenzó de nuevo a pedalear me agarré tan fuerte como pude a esa camiseta, tanto que me dolían las patas delanteras y mis alas vibraban, pensando en todo momento cuándo se pararía este hijo de puta…


DORI CALDERÓN RAMOS
REENCUENTRO
    Te espero mientras picoteo unos garbanzos tostados. Ya voy por la segunda cerveza, la puntualidad nunca fue tu virtud.
    A mi lado, una señora vocea a su hijo que pedalea por esta terraza cobijada por una hermosa parra y pienso en marcharme, pero recuerdo el paseo sin sombra hasta llegar aquí y abandono la idea.
    Mi deseo de volver a verte supera todas las adversidades. Recuerdo tu sonrisa, tu voz, tus rizos alborotados, tu delgado cuerpo... Han pasado diez años y una sola llamada bastó para encenderme.
    En la mesa de al lado, un hombre entrado en kilos me sonríe, hace rato que se quitó el sombrero dejando al aire su calvicie, creo que también espera a alguien que tarda como tú.
    A la tercera sonrisa le miro a los ojos y un escalofrío recorre mi espalda... ¡Esa mirada es inconfundible!


MAITE DE LA CÁMARA
EXTREMADURA 
    Juan le compró la primera bicicleta a su hijo Iván para que llegase con puntualidad al colegio. Vivían en Valencia del Ventoso, un pequeñísimo pueblo perdido en Badajoz, en una finca plantada de viñas. El día que la estrenó, Iván estaba muy ilusionado. Se inscribió en un club ciclista patrocinado por una marca de garbanzos. Cada día entrenaba por el paseo de su pueblo y sus paisanos le vitoreaban y animaban al verlo pedalear. El deseo de Juan, apodado "el Rizo de Plata" por quedar, en su época, siempre en segundo puesto, era que Iván ganase el tour de Francia.
    Décadas después, mientras tomaba una cerveza a la sombra de la parra, no podía creer lo que estaba viendo en el televisor, era su hijo en el podio festejando con cava extremeño; comenzaba su andadura.


ULLA RAMÍREZ
DEMASIADO TARDE 

    Tal vez en otro momento, padre. Pero ahora no. Ahora voy a ser el garbanzo negro de la familia que no acude con puntualidad allí donde se le espera; ese mal hijo que desprecia el cargo de gerente que me ofreces en tu prestigiosa fábrica de cerveza, donde podría llegar a ser un hombre de éxito, como es tu deseo.
    Pero ahora no. Porque ahora quiero pedalear hasta el pico más alto de mis sueños y vivir mi propia carrera.
    Tal vez vuelva luego demasiado tarde, tras un paseo desigual por la vida. Pero solo entonces podré sentarme tranquilo en la puerta de tu casa, a la sombra de tu parra, frente al mar, contemplar la belleza de los rizos que el viento provoca en las olas y recordar sin angustia aquel día en que me quisiste enseñar a nadar. No me ofrecías tu mano cuando me hundía y me ahogaba. Aún recuerdo la sirena de la ambulancia y el llanto de mamá a mi lado. Esperaste demasiado para salvarme.


RAFA NÚÑEZ RODRÍGUEZ
LA ETERNA PEDALADA
    Hace ya dos años que sigo el deseo de mi hijo, dejé las tardes de cerveza bajo la parra del porche y empecé a pedalear. Sabía que estaba preocupado por mi salud. Y desde entonces, salgo con puntualidad a mi paseo vespertino, cada día me siento más rápido. Recuerdo mis pedaladas diarias, cada curva, las bajadas, notar la velocidad atravesándome la piel, el silencio del asfalto… Nunca imaginé que iba a disfrutar tanto del deporte.
    Y al pasar por esa recta, que siempre está envuelta en sombras, me gusta ver a mi pequeño, con sus rizos, cada día más mayor, cada semana cambiando ese ramo de flores. Antes, para hacerle rabiar, me gustaba decirle que era mi pequeño garbanzo en el zapato; ahora no se imagina la rabia que me da a mí no poder pararme.

viernes, 17 de mayo de 2024

EL CLUB DE LECTURA Y TEATRO DE LA VIÑUELA VISITA ALCAUCÍN.

 





El Club de Lectura y Teatro de La Viñuela lleva al vecino municipio de Alcaucín su comedia teatral Que pase el siguiente, una trama que sucede en una oficina del SEPE por donde pasan distintos usuarios que presentan historias muy divertidas.

La obra es una adaptación realizada por Dori Calderón, Rafa Núñez y Mª Carmen Jiménez de los sainetes originales de Antonio López, miembro del Club de Lectura de Vélez-Málaga.

Los ensayos han estado dirigidos por Montse Martínez Serrano.

REPARTO

-Mª Jesús Campos Escalona, como Bárbara (oficinista).

-Mª Carmen Jiménez Aragón, como Marichu (oficinista).

-Rafa Núñez Rodríguez, como Pepe (el paleto, el repartidor y el limpiador).

-Lourdes Sánchez Jiménez, como Romea (la pasota).

-Dori Calderón Ramos, como Lola (desempleada).

-Remedios Pérez, como Lucía (desempleada). 

-Cande Molina Mostazo, como Leticia (la discursante).

viernes, 26 de abril de 2024

Rafa Núñez Rodríguez, ganador del concurso Literario de La Viñuela 2024.

La Semana Cultural de La Viñuela, que con tanto mimo organiza el Excmo. Ayuntamiento de La Viñuela, es todo un acontecimiento para el Club de Lectura y Teatro, ya que incluye un concurso de microrrelatos, ejercicio de escritura en el que participamos una gran parte de este grupo. En esta ocasión estamos muy contentos por el resultado, pues el ganador ha sido nuestro compañero y amigo Rafa Núñez Rodríguez con su microrrelato titulado VIAJES. En este espacio compartimos el micro ganador y los pertenecientes al club, para que queden en el recuerdo de todos.


VIAJES
    Anra le cepilla esos finos hilos blancos de memoria que la coronan, Luisa le sonríe, se apoya en su bastón y salen de casa caminando tranquilamente hacia el parque.
    Su rostro se ilumina como el de quien embarca por primera vez, cada tarde es un viaje nuevo, junto a alguna amiga y sus cuidadoras.
    Ya ha llegado Graciela, que baila tangos con Manuela y su silla de ruedas junto al monumento que soporta el peso de la molienda, allí pasan las tardes.
    Vidas que están llegando al ocaso, junto a otras que han llegado para simplemente poder vivir.
    Hoy Anra tiene añoranza y les habla de su pueblo, las lleva de viaje por los grandes zocos, entre olores a té y especias.
    Sonrisas y ojos cerrados, imaginando lugares nuevos,
  Arrugas que no han sentido más que el calor malagueño, y sin embargo en el atardecer de sus días, viajan cada tarde desde La Viñuela a Marruecos, Argentina o Perú.
    Al oscurecer, todas vuelan nuevamente al parque y vuelven despacio a sus casas, recordando esos lugares que acaban de conocer, acompañadas por las personas que han venido desde lejos, para cuidarlas y viajar con ellas, lejos, tan lejos como puedan imaginar.

Rafa Núñez Rodríguez




LA SONRISA ES UN LENGUAJE UNIVERSAL
    La conozco, nuestros hijos van a la misma escuela infantil.
    A Dora le faltan unos céntimos. El niño llora esperando sus aspitos. Está nerviosa. No sé si está entendiendo a la dependienta.
    ―Ponlo en mi cuenta.
    Las miradas de impaciencia de los testigos ahora tornan en incredulidad.
    ―Grassiass ―me dice sonriente mientras le abre el paquete al pequeño. Es tan guapo. Es tan guapa.
    Días más tarde corre detrás de mí con una bolsa blanca de plástico y me la ofrece.
    ―Gracias ―le sonrío muy sorprendida.
    Llego a casa cargada, no tardo en lavarlos y freírlos, y mientras me como los mejores pimientos de mi vida pienso: sonreímos igual.

Lidia Molina Zorrilla



EN MITAD DE LA NOCHE
    Fue en una noche de fuerte marejada, un viaje eterno y sin retorno en el que tenía poco que perder a mis diez años. Fue la noche más larga de mi vida, en la que me debatía, al son de las olas, entre lo pésimo conocido y lo humano por conocer.
    Al llegar a tierra todo fue diferente. Nos esperaban con mantas en mano.
    Una inmensa paz relajó todo mi ser después de vomitar hasta las entrañas y noté cómo una mano aferraba la mía queriéndome ayudar.     Me dejaron descansar, allí tumbada en la arena y arropada hasta la cabeza, mientras trasladaban a los demás a cubierto.

Gema Frías Luque



PASO A PASO
    Aquellos mocasines americanos se movían inquietos bajo la silla, zigzagueaban estudiando el terreno como curiosos aborígenes.
    Diligentes, entraron en la sala dos babuchas árabes puntiagudas, sus brillos y colores hipnotizaban. Se colocaron frente a las albarcas de don Damián, una pegada a la otra, dejando asomar un bello tatuaje de henna.
    En la reunión también se encontraban los zuecos holandeses del ebanista. Sorprendían por su rigidez, aunque él asegurara, socarronamente, que las apariencias engañan.
    Finalmente, fueron las chancletas hippies, con los dedos al descubierto, las que dieron el primer paso colocándose en el centro del círculo.
    —Ya sabéis de qué va esto. El proyecto “Paso a paso” se pone en marcha, todo está listo en el centro de operaciones.
    Dos sillas a la izquierda, alguien se estiraba los blancos calcetines alemanes dentro de las sandalias de cuero, impaciente.
    La chica prosiguió diciendo:
    —Se puede aportar calzado y ropa de cualquier talla y temporada, también complementos. Nuestro objetivo es ayudar, paso a paso, a los vecinos del pueblo que lo puedan necesitar.
    —¿Empezamos? —sugirió el de los oxford de charol.

Mª Carmen Jiménez Aragón



UNA PRIMERA IMPRESIÓN ENGAÑOSA
    Al entrar en la sala, miró a su alrededor y un gesto de preocupación se adueñó de su rostro, ante él tenía un reto mayúsculo. No sería tarea fácil conseguir aportar algún matiz a aquel heterogéneo conjunto.
    Conforme avanzaba la mañana, desaparecía la infundada inquietud que le invadió al principio gracias a que aquel grupo de alumnos, de tan solo doce o trece años, fuera al unísono en atención, siendo a la vez, respetuosos con sus compañeros, además de contar con una disposición a interactuar encomiable, siempre desde la máxima consideración, tal y como pudo observar en pequeños, pero muy importantes detalles en el desarrollo de la actividad.
    Una vez finalizada su labor, y en el trayecto de vuelta, analizó la experiencia vivida. La conclusión fue que el futuro estaba en buenas manos, tanto en lo concerniente a los orfebres que lo moldeaban como en la materia prima de la que disponían.
    No obstante, el hecho de que aquella amalgama de etnias, culturas, nacionalidades y géneros revelaran una sola alma compuesta por las cualidades antes mencionadas, y que los hacía iguales en su diversidad, era lo que más alegría y confianza le produjo.

Benet da Silva