jueves, 23 de abril de 2020

FELIZ DÍA DEL LIBRO 2020.


El Día Internacional del Libro es una conmemoración celebrada cada 23 de abril, a nivel mundial, con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del Derecho de Autor. Desde 1988 es una celebración internacional promovida por la UNESCO.
Se trata de un día simbólico para la literatura mundial, ya que ese día, en 1616, fallecieron Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. Aunque estas muertes solo fueron la justificación a la elección del día, ya que en realidad Cervantes murió el día 22 de abril y fue enterrado el 23, que es cuando se consigno su fallecimiento. Por su parte, Shakespeare murió el 23 de abril del calendario juliano, que corresponde al 3 de mayo de nuestro calendario gregoriano.
En España, El rey Alfonso XIII firmó un Real Decreto el 6 de febrero de 1926 por el que se creaba oficialmente la Fiesta del Libro Español, que se celebraría en la fecha que entonces se creía que había nacido Cervantes, el 7 de octubrePoco después, en 1930, se instaura definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro, el día que murió Cervantes.

CAPITAL MUNDIAL DEL LIBRO
Cada año, la UNESCO y las tres organizaciones profesionales internacionales del mundo del libro (la Unión Internacional de Editores, la Federación Internacional de Libreros y la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias) eligen una capital mundial del libro cuyo mandato empieza cada 23 de abril y realizan durante el año actividades relacionadas con el mundo del libro.
Madrid, por ejemplo, fue capital mundial del libro en el año 2001. Este año 2020 será Kuala Lumpur la capital elegida. y en 2021 le tocará a Tiflis (Georgia).


NUESTRO GRANITO DE ARENA
Para celebrar este día juntos, los miembros del Club de Lectura entablamos una conversación sobre libros ya leídos y que nos hayan gustado especialmente. Resultado de este encuentro virtual que hemos tenido queremos compartir con vosotros, no la recomendación de un libro u otro, si no frases que nos hayan hecho mella en el recuerdo, que nos hayan impactado, que nos hayan servido en algún aspecto de nuestras vidas... Frases que por supuesto se encuentran en esos libros y que os animamos, con nuestra humilde interpretación de ellas o de las obras, a que juguéis a buscarlas, y os sirvan para descubrir o rememorar esas fantásticas joyas de la literatura.
Estas son las propuestas que algunos de nuestros componentes lectores os hacen de sus FRASES FAVORITAS: 

  • "Solo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar."

Obra: El Alquimista.
Autor: Paulo Coelho.
Mi visión: Entiendo que el sueño, si bien ambicioso, tiene que ser realizable. Bajo esta premisa, si uno tiene miedo al fracaso, no solo el miedo natural que todos sentimos ante las cosas nuevas o ante las que emprendemos, de antemano comenzaremos mal y lo mas probable es que fracasemos.
Laura Pérez.

  • "Un anillo para gobernarlos a todos." 

Obra: El Señor De Los Anillos.
Autor: J.R.R. Tolkien.
Mi visión: La eterna lucha entre el Bien y el Mal y lo que supone poseer el poder absoluto.
Rafael Núñez

  • "Me gusta la gente sentipensante, que no separa la razón del corazón. Que siente y piensa a la vez, sin divorciar la cabeza del cuerpo, ni la emoción de la razón."

Obra: El Libro De Los Abrazos.
Autor: Eduardo Galeano.
Mi visión: Las personas pensamos y sentimos a la vez, no podemos separar, no podemos divorciar lo que sentimos de lo que pensamos y así pensando y sintiendo nos relacionamos con los amigos, con nuestra pareja, con nuestro día a día. En cambio,cuando nos encontramos con una relación complicada no podemos intentar guiarnos solo por lo que sentimos. A veces tenemos que dejar parte de ellos de lado para valorar más lo que merecemos, es decir, darle prioridad a lo que pensamos, a la razón.
Candelaria Molina

  • "No te dejes intimidar por la opinión de los demás. Lo único seguro es la mediocridad, por eso debes correr tus riesgos y hacer lo que deseas."

Obra: El Alquimista.
Autor: Paulo Coelho.
Mi visión: Nunca te dejes influenciar por las opiniones de la gente sobre lo que haces. Si deseas algo hazlo, asume los riesgos y las consecuencias. Es la única manera de sentir que estás viviendo tu propia vida.
Gema Frías

  • "He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos."

Obra: El Principito.
Autor: Antoine de Saint-Exupéry.
Mi visión: Puede parecer un cuento infantil, pero es un texto que indiscutiblemente invita a la reflexión sobre diversos temas como la amistad, el amor y el sentido de la existencia. En los tiempos que vivimos no hay nada más alentador que leer este libro. 
M Jesús Campos

  • "Cuando deseas algo con todas tus fuerzas, el Universo entero conspira para que lo cumplas."

Obra: El Alquimista.
Autor: Paulo Coelho.
Mi visión: Hay que luchar, tener constancia y confianza en que vas a conseguir lo que quieres. Si no le pones ganas y empeño no culpes a nadie por no haberlo logrado. La positividad es algo muy importante.
M Carmen Jiménez

  • "Ya estamos hartas. Ya no tenemos miedo. Deme la pistola si es tan hombre. Valiente hombre valiente."

Obra: Mujeres De Ojos Grandes.
Autora: Ángeles Mastretta.
Mi visión: Se trata de un libro de relatos protagonizado por mujeres que se revelan contra su destino, y son capaces de dar un giro a su vida para poder cumplir sus sueños. Es un canto al feminismo, y de una lectura muy fácil y amena.
Dori Calderón

domingo, 12 de abril de 2020

Diario Sur publica dos nuevos microrrelatos de miembros del Club de Lectura y Teatro de La Viñuela.

La principal característica de este género narrativo es la brevedad, el autor tiene que expresar en unas cuantas líneas todo aquello cuanto desea y dejar al lector emocionado, pensativo o simplemente con la sensación de haber leído algo bueno a la par que breve. “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”.
Se necesita de mucha técnica y tiempo de dedicación porque es muy difícil transmitir una pequeña historia o secuencia,  en pocas líneas. En el microrrelato iríamos al punto clave o clímax de nuestra narración, en el que se produciría un giro inesperado que sorprenda al lector. Mientras que con la novela o los relatos disponemos de infinitas páginas para ir caracterizando a un personaje o a varios, para ir creando ambiente, para ir desarrollando la historia en sí.

De esta manera, nos tendremos que olvidar por supuesto de describir en exceso. Esta forma de escribir nos ayudará a buscar la palabra adecuada, en este caso los adjetivos descriptivos idóneos, para decir mucho con poco.

El trabajo que hemos venido desarrollando a lo largo de estas semanas de confinamiento van dando sus frutos, nuevamente tenemos noticias de nuestros activos miembros del Club de Lectura y Teatro de La Viñuela.
Diario Sur ha hecho dos nuevas publicaciones en la sección de microrrelatos de miembros del Club, Rafael Núñez Rodríguez el 10 de abril titulado "DESTINO" y María del Carmen Jiménez Aragón titulado "CORRER, VOLAR, SOÑAR" con fecha de hoy, 12 de abril.
Estas pequeñas noticias son las que nos motivan a seguir escribiendo, porque en algún lugar del mundo habrá gente que las lea y en el mejor de los casos, que se sientan identificados con nuestras historias, esperamos que encontréis siempre un instante donde poder dejar volar vuestra imaginación. 


DESTINO. 
(Publicado en Diario Sur 10/04/2020) 
Rafa Núñez Rodríguez
Los observaba desde los riscos más elevados de la vida, los veía tan pequeños, casi insignificantes, escuchaba sus gritos, se empapaba de sus lágrimas, y sin embargo sus ojos solo le mostraban vacío, el vacío que deja la ignorancia hecha soberbia, y suspiró, miles de años atrás les dio la libertad que producen los latidos propios, esperaba tanto de ellos, y sin embargo sus ojos reflejaban un infinito callado que se vería coronado por una bola de fuego y se perdería en la noche eterna, después, silencio.

CORRER, VOLAR, SOÑAR.
(Publicado en Diario Sur 12/04/2020)
María del Carmen Jiménez Aragón
Son las cuatro, Mamá me empuja hacia el paraíso y me abandona un par de horas. Ese lugar es diferente cada día. Ayer había nevado, recuerdo haber sentido angustia al perseguirme ese monstruo abominable. Me encantó la sensación de "escapar por patas". Otro día una niña me cogió la mano y dimos un paseo por el bosque hasta la casa de su abuelita. La semana pasada, un señor me invitó a dar la vuelta al mundo en dos horas. 
Aquí puedo escalar montañas, surcar todos los mares y viajar a otros planetas... Lástima que mamá vuelva tan pronto a recogerme, me ha pillado volando a lomos de Fújur intentando salvar Fantasía.
- Cielo, te ayudo con tu silla de ruedas. Di hasta mañana a la bibliotecaria.

jueves, 9 de abril de 2020

La Semana Santa fuente de expresión artística y cultural.


Que duda cabe que la Semana Santa es otra forma más de expresión artística y cultural en torno a la representación de la vida de Cristo. Un espectacular evento de carácter religioso, social y cultural que atrae a millones de visitantes, las calles se convierten en un majestuoso escenario con una obra única e infinidad de figurantes para representar y conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

Confluyen, el arte, la religiosidad, la historia, la tradición y paralelamente la fiesta. Pueden contemplarse en plena calle obras de incalculable valor: imágenes, tronos, mantos, obras de orfebrería, formando parte del patrimonio de las cofradías.

Es por tanto que el Club de Lectura y Teatro de La Viñuela ante el aplazamiento de este evento nos vemos en el deber de aportar nuestro granito de arena escribiendo sobre este tema, en estos días de confinamiento.
Si te animas a escribir sobre este tema envíanoslo a nuestro email clublecturavinuela@gmail.com .

EL OLOR A CAFÉ

Mi Semana Santa siempre ha sido en familia, no hemos viajado, ni siquiera íbamos a ver los tronos de los pueblos cercanos. Para mí era una semana de vacaciones del colegio, pero en casa, había que trabajar. Casi todos los días nos levantamos bien temprano para ir al campo, mi padre tenía una pequeña finca de olivos y árboles frutales por la que justo al lado pasaba el río, era el paraíso.

Pero el Viernes Santo no se trabajaba, mi familia aunque no muy practicante sí es muy cristiana y este día había que tener un respeto a Jesús que estaba crucificado.
El Viernes Santo empezaba con un delicioso desayuno. Mi padre se levantaba muy temprano y se iba a ordeñar sus vacas y antes de que empezará a dar los primeros rayos de sol por la ventana de mi habitación ya me despertaba un olor impresionante a cebada, un café falso que a nosotros nos parecía el mejor de los cafés, a la vez, la leche recién hervida aromatizaba la cocina con un gran dulzor, entonces mi madre sacaba de la sartén las rebanadas de pan fritas en ese aceite de oro que los olivos nos regalaba cada año.
Mi padre cogía siempre unos tazones granadinos, yo creo que eran mágicos, jamás el café con leche y esas rebanadas de pan frito, me supieron, como en esos cuencos.
Todos, mis hermanos, mis padres y yo, nos sentábamos alrededor de la mesa y mientras nos contaban sus recuerdos de Semana Santa con los abuelos y sus hermanos.
Cuando se reunían todos juntos en la casa del campo de la familia, entre cucharada y cucharada nos reíamos, y nos imaginábamos aquellas historias como si las hubiéramos vivido. Aún, si cierro los ojos, puedo sentir esos olores que salían de la cocina, oigo la voz de mi padre y lo veo con su tazón en la mano, la mejor Semana Santa que jamás olvidaré, por eso los Viernes Santos cierro varias veces los ojos, para sentir el olor a café.

CANDELARIA MOLINA MOSTAZO


VELAS E INCIENSO

No solía ser muy cofrade, a su edad, le iban otras movidas... un día su madre le pidió que la acompañara a la ver las procesiones de Semana Santa y resoplando sin poder protestar asintió con la cabeza.
Cogió a su madre del brazo y se sentaron en la iglesia mientras el monaguillo arreglaba los últimos flecos del manto de la virgen. El incienso, las velas, el silencio... la detuvo ante aquel tumulto, la emoción de los penitentes, algunos descalzos... no paraba de preguntar a su madre ¿por qué?, y su madre muy pacientemente le respondía a todo lo que le inculcaron a ella de pequeña, el respeto.
Hija, puedes creer más o menos, eso no importa, siempre has de respetar a todo el mundo por encima de sus creencias. Aprender, valorar y apoyarte en aquello que te haga la vida más fácil y llevadera. La fe que te haga sentir más cómoda y expresarlo como necesites en cada momento.
Ven, cógete a mi brazo, camina junto a la gente, respira el incienso, observa a los penitentes y vive el momento.


GEMA FRÍAS LUQUE


FOTOS DE SEMANA SANTA

Ayer estuve en una exposición fotográfica, estaba basada en la Semana Santa, una gran sala con las paredes blancas y grandes fotografías. Se mezclaban los colores en algunas con la palidez del blanco y negro en otras, imágenes de vírgenes engalanadas con sus mejores ropas, los brillos del oro resaltaban desde lejos, rostros pulidos por manos de artistas, en algunas se veían penitentes con sus caballerosas capas y estandartes de ribetes dorados, cristos engalanados entre jardines sin raíces, incluso alguna había plasmando la música que arropaba aquella caravana de velas. Todo un espectáculo de elegancia y miradas orgullosas, entonces cuando ya estaba a punto de marcharme, a la izquierda, cerca de la puerta, vi una fotografía algo más pequeña, era en blanco y negro y en ella se veían unos pies, unos pies descalzos que caminaban sobre las gotas de cera. Se palpaba el silencio y el respeto, alumbrando con un sencillo cirio a la imagen a la que le cuenta sus ilusiones y frustraciones, esa era la foto de la Semana Santa.

RAFAEL NÚÑEZ RODRÍGUEZ

TAN CERCA, TAN LEJOS




Calles estrechas y oscuras, manchadas por el llanto de las velas que derraman su cera por las aceras, silencios rotos solo por cánticos religiosos que acompañan a imágenes transportadas por fieles, hombres y mujeres que muestran su fe sin festejos. La luz de las velas, el olor a incienso y la fe hacen el resto.

No tan lejos de allí, se oye música, grandes tronos lujosamente engalanados, recorren las calles, las luces brillan, soldados desfilan, la multitud está en la calle y aplaude... También aquí los mueve la fe, pero estando tan cerca, parecen tan lejos.



DORI CALDERÓN RAMOS

Se vistió con la saya negra que le indicaron, anudo un cordel a su cintura y calzó zapatos cómodos, pues el recorrido sería largo y lento.


Por un momento sintió la emoción de vestirse de penitente, lo deseaba desde hacía mucho, no por su fe, sino porque otros de su edad lo hacían, quería sentirse protagonista de la Semana Santa, sería una de las piezas del desfile que todo el mundo miraría. Con cierto morbo se colocó el capirote que le cubrió la cara y lo trasladó al anonimato, y se unió a un desfile que lejos de convertirlo en protagonista lo trasladó a un aislamiento desde donde miraba por dos diminutos agujeros.

Nunca pensó que se convertiría en un TONTO DE CAPIROTE.

DORI CALDERÓN RAMOS


    
SANTOS...SANTOS...
      -¡No podemos dejar a los fieles sin procesiones! -Exclamó con dulzura el Sagrado Corazón.

         -Es cierto, puede que este año no llueva y terminemos todos secos al volver, -secundó la Esperanza Macarena.
        -Pues yo no me arriesgo otro año más a acabar con una pulmonía, -protestó el Cristo del Calvario.
          -¡Esto no está pagado con nada! -Gritó El Rico.

         Entonces tocaron a la puerta y todos se sobresaltaron. Temían que se presentara el único al que no habían invitado a la reunión. La Virgen de la Exaltación dio un salto en su silla, asustada, con tan mala pata que fue a dar un pisotón a la Virgen de los Dolores, que soltó un alarido. El Ángel San Gabriel, que había abierto la puerta, anunció que se trataba efectivamente del Cristo de la Epidemia y la Virgen de Gracia rio disimulando, ofreciéndole asiento. El Cristo del Silencio fue a decir algo, pero lo pensó mejor y se calló.

        -Veo que habéis organizado una última cena antes de Semana Santa y no he sido invitado, -se quejó el Cristo de la Epidemia.
     -A la Virgen del Olvido se le olvidó mandarte el whatsapp, -aclaró alguien, titubeando. -Solo tratamos de decidir si salimos este año en procesiones o nos ponemos en huelga.
        -No os preocupéis por eso, dejadlo en mis manos, - contestó el Cristo de la Epidemia con sorna. Sacó de su bolsillo un coronavirus y se encargó de repartirlo por todo el mundo.

         A partir de ese día, más de uno entendió cómo se había sentido siempre el Cristo Cautivo y le pedían consejos a la Virgen de la Soledad de cómo sobrellevar el obligado confinamiento y no volverse locos. El Cristo de la Buena Muerte fue el que tuvo más suerte de todos, que ni se enteró cuando le llegó su hora. Pero viendo el panorama, el Cristo de la Misericordia fue a rogarle, junto con La Piedad, al causante de aquella pandemia. Éste les contestó que no tenía antídoto ni vacuna y que la próxima vez tuvieran más cuidado con lo que deseaban. Entonces la Virgen de los Remedios les propuso encomendar el asunto a la Virgen de los Milagros. Pero meses después aun lo siguen esperando.

MARÍA DEL CARMEN JIMÉNEZ ARAGÓN

miércoles, 8 de abril de 2020

CREATIVIDAD CONTRA EL CONFINAMIENTO.




El hecho de que las cifras diarias de la evolución del coronavirus sean positivas y demuestren la ralentización de la epidemia aún no hemos doblado la curva de contagios. Quedan semanas de confinamiento antes de que se decida  levantar algunas medidas.
El estado de alarma se ha alargado hasta el día 26 de abril pero según informa el presidente del Gobierno es posible que se amplíe aún más, es por ello que desde el Club de Lectura y Teatro no paramos de trabajar y hacer propuestas culturales en donde podamos aliviar este tiempo de confinamiento que estamos viviendo.
Hemos estado más activos, si cabe, que normalmente, nos hemos implicado con esta pandemia proponiendo actividades muy fáciles que nos ayudan a mantener la mente ocupada y sobre todo activa.
Estos últimos días los hemos dedicado a escribir sobre EL CONFINAMIENTO y aquí os mostramos algunos escritos relativos al tema propuesto. Si te animas a participar y a compartir tus anécdotas, verdaderas o ficticias acerca de la situación que estamos viviendo, te lo publicaremos encantados en este espacio.
Puedes enviarnos tus poemas, microrrelatos, fragmentos, anécdotas a nuestro email clublecturavinuela@gmail.com 



UN DÍA MENOS

Se acaba el día y el sueño se resiste a llegar. Miles de pensamientos invaden la mente, miedos, preocupaciones, cavilaciones, que atormentan en los silencios de la noche. Aprietas los ojos con fuerza para mantenerlos cerrados, pero la mente no se deja apretar, es libre y muestra la dura realidad. El sufrimiento de un país, el no poder tomar de la mano a nuestros abuelos y acompañarlos hasta el final de su camino te rompe el alma en "pedacitos" y el llanto se hace un nudo, no hay alivio porque en las sábanas blancas no hay abrazos, ni besos ni ternuras.
Por fin llega el alba, con su "rayito" de luz, comienza un nuevo día y nuevas esperanzas. La casa llena del aroma a café de las mañanas y lees un mensaje de tu madre que te dice: ¡Buenos días, hija! Y otro mensaje de tu chico que te dice: ¡Buenos días, amor! 
A pesar de estar confinados los siento muy cerca y entonces en medio de tanta tristeza y temor sonríes, sigues luchando con fuerza y repitiendo "un día más, es un día menos".

CANDELARIA MOLINA MOSTAZO

NUNCA QUISIERON SER HÉROES

Nunca quisieron ser héroes,
ni jugarse la vida en un campo de batalla,
para ell@s cada gota de sangre es importante,
no pensaron que podrían perderlo todo en el trabajo.

Nunca quisieron ser héroes,
cuando se perdían entre libros y exámenes,
noches en vela
soñando con una pequeña estabilidad,
miradas nerviosas con las primeras agujas,
sonrisas con los primeros agradecimientos.

Nunca quisieron ser héroes,
simplemente trabajar en lo que les gustaba,
tener algo así como un puesto estable,
vivir y conciliar su vida,
sentirse útiles a la vez que seguros.

Nunca quisieron ser héroes,
y sin embargo se enfrentan a lo invisible,
con armaduras de plástico
y cascos de papel,
luchan con lo que tienen
y con lo que se inventan,
y nos tienen a todos a sus espaldas,
pero no les pesamos,
siguen peleando,
y sintiendo miedo,
pero nunca desfallecerán,
porque ellos saben que
nunca quisieron ser héroes,
pero se dejarán la vida por salvarnos.


RAFAEL NÚÑEZ RODRÍGUEZ


VOLUNTARIOS FORZOSOS

Gracias a las fuerzas, armadas de valentía, pudimos superar el miedo a lo desconocido. Y el cuerpo de seguridad se nos llenó. Sentimos la protección, civiles de todas las edades, y lo gritaron nuestras palmas desde improvisados pa
lcos y altares. Gracias a esos que se esconden, ocultando su rostro al cogernos la mano, con el afán de seguir ayudando, porque nuestro corazón y nuestra alma jamás olvidarán esta gesta. Multitud de guerreros invisibles, metidos en cajas o correcaminos vitales, dispensadores de alivios o repartidores de esperanzas, daos por aludidos. Gracias.

MARÍA DEL CARMEN JIMÉNEZ ARAGÓN 





LA SOLEDAD

Estaba viviendo una situación muy complicada, y sobre todo estaba viendo como muchas de las personas que conocía enfermaban de manera repentina o incluso en el peor de los casos, que no volvería a ver más.
Su peor mal, era la tristeza, la soledad, la pena y la melancolía.
No la dejaban ver más allá de la situación tan crítica que estaba viviendo, asomaba al balcón y veía tanta alegría, que no alcanzaba a entender como después de la pandemia que arrasaba al mundo había gente que salía a transmitir su fuerza y alegría.
Era tan complicado todo, la soledad la estaba enfermando, un mal que ataca y arrasa allá por donde va sin distinguir, religión o raza.
La soledad es un mal hasta peor que cualquier virus, porque aun estando sano, prefieres desear no estar vivo.

GEMA FRÍAS LUQUE


NÚMERO 19

Yo no conocí a Aurelio, no supe que nació en la postguerra, ni que con 4 años ya cuidaba a los animales del cortijo, que se vestía con los retales que les quedaban chicos a sus hermanos. Nunca imaginé que muchas noches engañaba a su estómago con un buche de agua, ni que antes de mudar los dientes de leche ya era pastor. Nunca le escuché cuando decía que, en la mili, hasta había engordado. No supe que durante el día trabajaba en las tierras del señorito, y las noches se le quedaban cortas cuidando las dos vacas y algunas ovejas, que eran su salario extra, para poder mandar a los niños al colegio. Tampoco lo escuché quejarse de la espalda después de un día de siega, seguramente le mostraría una sonrisa a Marisa, y algún cariñoso tirón de orejas a sus cuatro hijos.

Me imagino su sonrisa orgullosa, al ir del brazo de su hija, acompañandola al altar. Aurelio nunca tuvo tiempo de aprender a leer, el lápiz no cabía entre los callos de sus dedos, pero cuando se fueron al pueblo, volvió a quitarle horas a la noche para aprender un poco, y aunque agarraba el lápiz como si fuese casi un escardillo, fue capaz de descifrar aquellos garabatos, para que a sus nietos no les diese vergüenza de su analfabetismo. Sufrió cuando a su chico le embargaron la empresa, pero no tembló al vender el esfuerzo de toda su vida, era su hijo y tenía que ayudarlo. Y con el tiempo comenzó a tener miedo, miedo del olvido, de los rostros que no conocía y de los garabatos que volvía a no entender. Entonces sus hijos lo llevaron a uno de esos hoteles para personas mayores, le decían que estaría bien, que lo visitarían mucho y él escuchaba voces desconocidas, y quién sabe si una de esas mañanas se despertó con unas décimas de fiebre y algo de tos.
Yo no conocí a Aurelio, solo escuché que había sido la víctima número 19 por el coronavirus en la residencia San Bartolomé. Solo eso, el número 19.

RAFAEL NUÑEZ RODRÍGUEZ


LA MALDAD TE CONFINA

La maldad se hizo presente
alterando nuestro mundo,
conviviendo entre la gente
e hiriendo en lo más profundo
nuestra soberbia y nuestro ego,
hasta llegar a amedrentarnos,
encerrados y prisioneros,
para advertirnos quizá luego
que fuimos Dioses de pantomima,
o simples titiriteros.

Esperando ver cumplidas
las palabras de mi abuelo,
y que esta maldad no dure
más tiempo que dura un duelo,
confiemos haber aprendido
que no somos los putos amos,
que antes están los seres queridos,
que no caben los tiranos.

Y si de este confinamiento
algo bueno hay que sacar,
me quedo con el pensamiento
de que refuerza la amistad,
las relaciones y la convivencia,
y valoramos la solidaridad.

MARÍA DEL CARMEN JIMÉNEZ ARAGÓN



domingo, 5 de abril de 2020

María del Carmen Jiménez Aragón elegida en la selección de microrrelatos del DIARIO SUR 05/04/2020.


Concisión y precisión literaria son los únicos requisitos para participar. Envíe su historia breve de no más de 150 palabras a la dirección de correo microrrelatos.su@diariosur.es

www.diariosur.es 05/04/2020

 No hay límites de edad ni de temática. El amor, la soledad, las desilusiones, las esperanzas, los fracasos, los miedos, las alegrías, las intrigas... cualquier narración tiene cabida en este formato. La única condición de la convocatoria es la extensión: los textos no podrán sobrepasar las 150 palabras. Una cantidad totalmente factible si se tiene en cuenta que Agustín Monterroso fue capaz de construir su cuento con apenas siete: «Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí» ('El dinosaurio'). William Ospina, por su parte, lo hizo con dos frases en diálogo: «–Te devoraré- dijo la pantera. –Peor para ti- dijo la espada».

Más allá de suponer un obstáculo, esas 150 palabras representan un acicate para crear relatos impactantes, ingeniosos y directos, historias de finales inesperados y desarrollos sorprendentes que hacen pensar y disfrutar al lector. Imaginación, originalidad y brevedad son los pilares que sustentan los microrrelatos, que desde hace ya varios años veranean en las páginas de SUR.

Todos los sábados y domingos se publicarán los mejores textos recibidos, seleccionados por el escritor Pablo Aranda. Director del Aula de Cultura de SUR y director de actividades de la Fundación Manuel Alcántara, el escritor cuenta con una consolidada y dilatada trayectoria en las letras.

En esta ocasión es María del Carmen Jiménez Aragón la que aparece en la selección de microrrelatos de hoy, día 5 de abril de 2020. Una pequeña historia llena de emoción que nos transmite muy buenos sentimientos. 
Nos sentimos muy orgullosos de tu constancia en estos días tan complicados y que los adornes con tus historias.
El relato seleccionado es el siguiente y esperamos de todo corazón que os guste, desde aquí os invitamos a que participéis con Diario Sur e intentar, todos juntos, hacer más amenos los fines de semana.

María del Carmen Jiménez Aragón

Dosis de ilusión

Lucho por mantener la ilusión año tras año. Al atardecer, me maquillo con mucho colorete, intentando ocultar el cansancio de mis días. Quiero creer que el brillo de sus ojos cuando me ven alivia un poco las tensiones acumuladas y me conformo con que las sabanas se sientan solas y frías. Como cada tarde, he conseguido que el olvido se cuele entre los pijamas y que las risas ingresen también con urgencia. Mi corazón palpita de emoción cuando escucho esas pequeñas voces gritando:
–¿Mañana vuelves, Payaso Piticlín?

lunes, 30 de marzo de 2020

Construcción de microrrelatos tras la asignación de un título.



Nuevamente hoy, se han planteado actividades en el Club de Lectura y Teatro de La Viñuela.
A cada miembro del Club se le ha asignado un título, en función de éste hay que crear un microrrelato, no hay límite de extensión.

El nudo que comprime ( Rafael Nuñez Rodriguez)
Un párrafo pendiente (Laura Pérez Alférez)
Destinatario de sueños (María Jesús Campos Escalona)
La mirada ausente (Dori Calderón Ramos)
La puerta del paraíso (Cande Molina Mostazo)
La insinuación perfecta (M. Carmen Jiménez Aragón)
Futuro en regla (Gema Frías Luque)

A continuación os mostramos el resultado de la actividad, este tipo de propuestas son muy fáciles y entretenidas, para realizar en familia. En internet puedes encontrar una gran cantidad de fórmulas y pautas para la realización de microrrelatos. 
Si te gusta la escritura, anímate y participa en nuestras actividades.


EL NUDO QUE COMPRIME
Nunca supo el verdadero significado de la palabra soledad, hasta ese día, el día que escuchó cerrarse la puerta del otro lado, ese lado que sabía que no se abriría nunca más.
Era incapaz de llorar, ni tan siquiera podía pensar, notaba en el pecho una presión tan fuerte, como la del nudo que comprime el cuello de un ahorcado. Se miró las manos temblorosas mientras las paredes escupían insultos, incluso la luz decidió apagarse. Así se quedó, hasta que las lágrimas inundaron la habitación, tras una puerta cerrada.
Y la vida siguió mostrando sus colores, los pájaros se asomaban a la ventana, y sus pequeños ojos redondeados reflejaban a un ser que tuvo un imperio junto a él, y no fue capaz de cuidar.
Y en la calle vuelve a sonar música.

LA PUERTA DEL PARAÍSO
Le gusta salir a caminar todas las mañanas, después se toma un gran zumo de naranja, y a toda prisa se va a trabajar.
Hay días que se complica todo y el estrés y los problemas se acumulan, el agobio parece que se ha instalado en el despacho, empiezan las frustraciones y las depresiones, ¿merece la pena tanta opresión y asfixia?
Respira profundamente, para sacar  fuerza y seguir con su faena  e intentar salvar el día. No es fácil trabajar todos los días a contra reloj y desesperadamente.
A veces al salir del trabajo llega al mercado, compra algo fruta y verdura fresca y de camino charla con su amigo el frutero y cuchichean  sobre temas de actualidad.
Por fin llega a su casa, una ducha caliente es el mejor de los placeres. Entre tanto pone la mesa, llega su hija y su marido,  comen, charlan de cómo ha ido el día, contando cada uno sus problemas y logros.
Se aconsejan, se alegran, se replican, se debaten, se solucionan, entonces la armonía de su hogar la relaja, disfrutan de una buena pieza musical y mientras toma su infusión muy calentita mira a su alrededor, ve a su marido leyendo en el sofá, ve a su hija en la habitación haciendo su tarea a ordenador.
Comienza a sonreír, ya sus problemas le parecen más pequeños.
Todos los días abre y cierra la Puerta del Paraíso.


DESTINATARIO DE SUEÑOS
Como todas las tardes se sentaba en la cómoda mecedora y comenzaba a escribir. Con ortografía meticulosa y perfecta procesaba lo que su corazón herido le transmitía. Como cada tarde, cuando terminaba lentamente arrugaba el papel  y lo arrojaba con descuido.
Luego se acurrucaba junto a las ascuas de la chimenea y meditaba.
Mañana será otro día.

UN PÁRRAFO PENDIENTE
Como cada día Elvira sale a la terraza a regar los geranios. Es una tarde de verano húmedo, el sol ya se oculta en el horizonte tras las montañas. A lo lejos se oyen las risas de los niños que juegan en la plaza. El resto murmullos de voces, zumbidos de abejas y canciones de verano en la radio del vecino.
Se sienta en la hamaca plácidamente, una nube en forma de piano de cola centra su atención. Cierra los ojos y un dulce sopor invade su cuerpo.
Recuerdos olvidados que vuelven a su mente en un leve sueño, siempre tan real como si no hubiesen pasado los años.
Él… siempre él, tan próximo en su memoria y a la vez tan distante en el tiempo.
Nunca fue capaz de cerrar esa puerta, de pasar página.
Era una tarde de tantas, el mismo pensamiento, el mismo recuerdo.
Algo la saca de su adormecimiento, la nube se ha convertido en una oveja de algodón.
Vuelve a cerrar los ojos. Ahora sí lo oye más claramente.
-        Elvira… Elvira! – Alguien grita su nombre desde la calle.
Esa voz… no puede ser, sigo dormida… es solo un sueño como tantas veces.
Vuelve a cerrar los ojos.
-        Elvira… soy yo, Luis.
El corazón se le desboca dentro del pecho, un cúmulo de emociones contradictorias la invaden en un segundo.
Corre escaleras abajo y abre la puerta.
-        Disculpa el retraso – dice él.
-        Veinte años no es nada. Pasa, tenemos un párrafo pendiente – contesta Elvira.

FUTURO EN REGLA
Su vida no había sido nada fácil, desde muy temprana edad había estado metido en líos, problemas que se le habían acumulado y la justicia no le daría muchas más oportunidades. Ahora le tocaba portarse bien, cambiar de aires, dejar de vender cocaína, dejar de robar y olvidarse de la vida fácil y plantar cara.
Pero ya se le conocían las fechorías y nadie estaría dispuesto a confiar en él para darle una nueva y definitiva oportunidad.
Se puso su mejor traje, recortó su barba y salió a la calle en busca de un nuevo destino. Tocó muchas puertas, muchas de ellas se cerraron al instante, pero sabía que tenía que seguir confiando en la buena gente. No podía rendirse tan fácilmente. Llevaba demasiados años metido en problemas y no se iban a resolver de la noche a la mañana.
Continuó buscando su oportunidad, no sabía dónde encontrarla ni de qué forma se presentaría, ni siquiera si la reconocería a simple vista, pero fuerte continuó sin descanso en busca de una nueva vida.

LA INSINUACIÓN PERFECTA
La había visto bailar desenfrenadamente, la había visto estudiar sin descanso, la había visto asistir a su nueva entrevista de trabajo… Él siempre estuvo a su lado para apoyarla, aconsejarla y ser su paño de lágrimas en los duros momentos. Los años fueron pasando y la ayudó en la mudanza cuando quiso independizarse, al igual que la acompañó en el día de su boda.
Desde niños había permanecido junto a ella, más escuchando que hablando, porque expresarse no era su punto fuerte. Intentó hacerlo en multitud de ocasiones, pero siempre encontraba un “pero”… No era el momento adecuado, no estaban solos, no era un día señalado, no se encontraba con ánimos… y así se le escapaba la vida sin atreverse a dar el paso. Desperdició la oportunidad de ser feliz, y quién sabe, si de hacerla a ella feliz, por no encontrar la manera de hablarle de sus sentimientos. Ahora, a sus setenta años, sabe que la vida perfecta no existe. Por eso, se arma de valor para acercarse a ella y le dice:
-        Te acompaño en el sentimiento, y te acompañaré toda la vida y a donde tú quieras, si me dejas.


LA MIRADA AUSENTE
Miraba por la ventana, sin mirar nada en concreto, de fondo, pero muy de fondo, le llegaba un susurro de palabras.
Palabras que no le interesaban para nada, que se repetían cada día y a la misma hora y lo mantenían allí prisionero.
Él soñaba con correr libre por las calles, montar en bici o desmontarla pieza a pieza para luego volver a montarla. Soñaba con llegar a casa y tirar la mochila y no tocarla hasta el día siguiente, sin ser cautivo de números, letras o palabras que no le decían nada.
-¿Me has entendido?
-Sí, si
-Pues venga, ahora tú solo.
Y aquellos números se descolocan como puzles rotos y aquellas palabras parecían trabalenguas, nada de aquello le interesaba, así que su mirada volvió a la ventana.